Cabo de Gata, también conocido como El Cabo, se encuentra situado en la parte meridional de la comarca metropolitana de la provincia de Almería, limitando con el municipio de Níjar. Son muchos los lugares que podemos visitar en este maravilloso rincón, donde la naturaleza se abre paso entre valles, flores, volcanes, playas solitarias y encantadores pueblos que nos harán disfrutar de este maravilloso paraje.

Si eres de los que aún no ha visitado Cabo de Gata, en este post te vamos a detallar una lista de los lugares imprescindibles que visitar. Desde sus magníficas playas y calas, hasta sus bonitos pueblos donde el color blanco de sus casas y la simpatía de sus vecinos son todo un reclamo para aquellos que buscan la tranquilidad en un verdadero paraíso natural.
A lo largo y ancho de sus más de 50 kilómetros de litoral, Cabo de Gata dispone de numerosas playas y calas, desde aquellas vírgenes de difícil acceso, hasta playas urbanas situadas en pequeños pueblos costeros que podemos aprovechar para conocer. A continuación, te contamos qué lugares no debes perderte, así como las mejores rutas de senderismo existentes en toda esta zona.
Playa de los Muertos
Pese a que su nombre no es el más atractivo, lo cierto es que la playa de los Muertos es una de las más hermosas del Cabo de Gata. Para acceder a este recóndito lugar hay que hacer una caminata previa y posterior a través de un empinado camino, pero una vez llegamos es un auténtico placer sumergirse en sus aguas color turquesa.
La playa de los Muertos es totalmente recta, mide un kilómetro de longitud y se encuentra entre Agua Amarga y Carboneras. Si estás pensado visitar este increíble paraíso, debes contar con el tiempo, ya que un día de mucho viento de Levante puede empañar la visita. Además, hay que tener en cuenta que es una zona con muchas corrientes, por lo que hay que tomar precauciones en el baño en los días que haya fuerte oleaje.
Playa de los Genoveses
Situada a unos dos kilómetros de San José, se encuentra otro de los parajes más hermosos del Cabo de Gata: la playa de los Genoveses. Este maravilloso rincón es perfecto para disfrutarlo en familia, ya que su entrada al mar es muy paulatina y hay que meterse muy adentro para que el agua te cubra. Esta playa virgen cuenta con aguas cristalinas y unas dunas de arena dorada que la convierten en una de las más bonitas de la zona.
La playa de los Genoveses es un lugar ideal para disfrutar del cielo nocturno, por lo que son muchos los que acuden a ver las estrellas en este idílico rincón. También es perfecta para la práctica del surf y del senderismo, con varias rutas que salen desde aquí para visitar lugares cercanos.
Playa de Mónsul
Son muchos los rincones de Almería elegidos por directores de cine de Hollywood para grabar sus películas. La playa de Mónsul es una de las más conocidas en la zona por ser el escenario de las películas de Indiana Jones y la última cruzada y Las aventuras del Barón de Münchausen, algo que la ha convertido en una de las más visitadas.
Hay que decir que esta playa es muy bonita, a pesar de que no es muy grande, por lo que es uno de los lugares que no debes perderte si visitas el Cabo de Gata. Las formaciones de lava solidificada, donde destaca la enorme roca del centro de la playa, forman parte del símbolo más característico del lugar.
Cala de Enmedio
Esta maravillosa cala se encuentra en pleno Parque Natural de Cabo de Gata y es totalmente virgen, por lo que ha llegado a salir incluso en las páginas del New York Times donde han destacado su belleza. Sus aguas cristalinas y sus impresionantes formaciones calizas de color blanco y formas onduladas hacen de este lugar un sitio único y espectacular.
Otro punto a destacar es que para acceder a la Cala de Enmedio hay que recorrer una caminata de unos 30 minutos desde Agua Amarga a través de preciosos senderos vírgenes, por lo que te recomendamos que lleves protector solar y agua para disfrutar del trayecto.
Cala Rajá
Cala Rajá es una de esas recónditas calas pequeñas hasta las que se desplaza poca gente, por lo que es perfecta para huir de las grandes aglomeraciones. Está situada entre acantilados que la protegen del viento de Levante y, para acceder a ella, hay que andar por un escarpado camino que se precipita hacia el mar.
Esta bonita cala virgen apenas cuenta con servicios y posee una arena fina y dorada, con rocas volcánicas de tonos blancos, rojizos y oscuros que conforman un paisaje maravilloso. Su longitud es de 120 metros, por lo que es muy fácil recorrerla a pie y aprovechar para descubrir la belleza de su entorno volcánico, donde destaca el Arrecife del Dedo.
Las Salinas de Cabo de Gata
Las Salinas de Cabo de Gata destacan por su alto valor medioambiental y son el hogar de miles de especies animales y vegetales, con los flamencos rosados entre los más destacados. Las Salinas van paralelas a la línea de costa y sus 5 kilómetros de longitud abarcan desde la playa de San Miguel hasta la playa de la Fabriquilla, entre las localidades de San Miguel del Cabo y Almadraba de Monteleva.
Este es, sin duda, uno de los lugares más maravillosos que ver en Cabo de Gata y se puede conocer gracias a una ruta circular que recorre toda la zona. También podemos disfrutar de una preciosa panorámica desde los puestos de observación ornitológica y contemplar la vida de numerosas aves. A lo lejos, es posible ver la icónica iglesia de Las Salinas, una de las imágenes más conocidas del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar.
La Cala del Plomo
Esta recóndita playa es muy visitada por nudistas y para acceder a ella hay que caminar durante algo más de una hora, aunque el sacrificio merece la pena. Además de que el recorrido es bastante bonito, una vez en la cala podremos disfrutar unos 200 metros de orilla virgen donde pueden verse dunas fósiles, convirtiendo a la Cala del Plomo en uno de los lugares más especiales de Cabo de Gata.
Sus aguas limpias y cristalinas hacen posible la práctica de snorkel y facilitan la posibilidad de contemplar la fauna marina y las formaciones rocosas. Esta cala comparte parking con otra de las más conocidas de la zona, la Cala de Enmedio
La Cala de San Pedro
Esta es una de las playas hippies por excelencia a nivel nacional. De hecho, hace décadas que esta comunidad se asentó aquí y lo convirtió en su hogar, un lugar de aguas cristalinas y limpias donde se practica el nudismo. Su arena blanca hace destacar aún más la claridad del agua, dándole un aspecto tropical y una belleza que no debemos pasar por alto en nuestra visita al Cabo de Gata.
El camino hasta la Cala de San Pedro solo puede hacerse después de una larga caminata o en lancha, pero os garantizamos que merecerá la pena el largo paseo. Hay que destacar que esta pequeña playa tiene vegetación en su interior y una fuente natural de agua potable.
El Cortijo del Fraile
El Cortijo del Fraile se ha convertido en un lugar muy visitado por los amantes del turismo negro, ya que en este escenario tuvo lugar el conocido crimen de Níjar, que sirvió de inspiración a Federico García Lorca y a Carmen de Burgos para escribir Bodas de Sangre y Puñal de Claveles, respectivamente. Aquí también se han rodado algunos de los westerns más conocidos, como La muerte tenía un precio.
El acceso al interior está prohibido y se encuentra rodeado por una valla, por lo que solo podremos contemplarlo desde el exterior. Su ubicación en un entorno árido, rojizo y terroso le añade un plus al cortijo, dotándolo de un ambiente nostálgico que invita a fotografiarlo sobre todo si lo visitas al atardecer.
El mirador de La Amatista
Son muchos los miradores con los que cuenta el Cabo de Gata, pero sin duda el mirador de La Amatista es uno de los más espectaculares. Situado a medio camino entre la Isleta del Moro y Rodalquilar, es perfecto para contemplar una de las panorámicas más maravillosas de toda esta zona donde el mar es el absoluto protagonista.
Para acceder al mirador de La Amatista lo mejor es hacerlo en coche a través de una carretera ondulada por los acantilados que va subiendo en altura dejando ver el inmenso mar abajo. Una vez que nos encontramos arriba, no debemos dejar de fotografiar el paisaje de aguas turquesas, montañas de origen volcánico y una naturaleza salvaje que nos dejará impresionados.
Níjar
Si visitamos el Cabo de Gata no debemos olvidarnos de sus pueblos. En concreto, la bonita población de Níjar y su típica artesanía local. Se trata de una pequeña localidad caracterizada por el blanco de sus casas y que forma parte de la lista de “los pueblos más bonitos de España”.
Lo mejor que podemos hacer para conocer Níjar es pasear por sus empinadas calles, que aún conservan rasgos de la época musulmana, conservando incluso su antigua atalaya, que defendió el pueblo durante siglos. Podemos entrar a conocer su Museo del Agua o visitar un curioso mariposario con 300 ejemplares. También podemos aprovechar para comprar cerámica, objetos de esparto y jarapas que se producen allí y que son muy típicas de toda esta zona.
San José
San José está considerado como la capital del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, ya que es el núcleo urbano más grande. Este pueblo de tradición pesquera se ha convertido en los últimos años en un gran destino turístico, ya que se encuentra muy cerca de algunas de las mejores playas de la provincia, como Los Genoveses, Mónsul o la Cala de la Media Luna.
Una vez en San José podemos pasear por sus calles y llegar hasta el paseo marítimo, degustando la rica gastronomía almeriense de la zona y recorriendo los puestos artesanos que se suelen instalar allí con la llegada del buen tiempo.
La Isleta del Moro
Este es otro pueblo indispensable en nuestra visita al Cabo de Gata. La Isleta del Moro es una encantadora población que aún conserva el ambiente marinero de antaño, a pesar del gran desarrollo que ha sufrido en los últimos años. Al llegar allí nos encontraremos con barcos pesqueros fondeados, pequeñas casitas cúbicas y blancas y el islote que da nombre al pueblo.
Aquí podemos aprovechar para probar algunos platos típicos, como el arroz o el pescado frito, en algunos de sus numerosos restaurantes desde donde podremos disfrutar también del paisaje. Y, por último, contemplar la bahía desde el Mirador de la Isleta del Moro.
Rodalquilar
Cerca de La Isleta del Moro se encuentra Rodalquilar, situado en un valle que fue el cráter de un volcán. Fruto de la llamada “fiebre del oro” podemos ver aún las ruinas de las instalaciones mineras que son ya una parte importante del paisaje de esta población.
Podemos dar un paseo por sus calles, donde nos encontraremos con un auténtico museo al aire libre gracias a las fachadas de las casas que exponen las obras de distintos artistas, gracias a “Rodalquilarte”, una iniciativa artística llevada a cabo por el ayuntamiento. También podemos visitar el Ecomuseo La Casa de los Volcanes, donde podremos conocer los paisajes del Geoparque de Cabo de Gata.
Las Negras
Las Negras es uno de los pueblos más turísticos que podemos visitar en el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar. Aunque ha sido siempre un pueblo de pescadores, su magnífica ubicación en el centro del parque lo ha convertido en un destino turístico cada vez mayor.
El nombre de este pueblo se debe al monte que está a su izquierda, el Cerro Negro, una gran masa de material volcánico de color oscuro que ha esparcido piedras negras al mar y las playas. Por su cercanía a la Cala San Pedro, algunas casas y establecimientos dotan a la localidad de un cierto aire bohemio.
El Faro de Cabo de Gata
El Faro de Cabo de Gata es el más famoso de todo el Parque Natural y para acceder hasta él debemos hacerlo por una carretera no apta para personas que sufran vértigo. Situado sobre unos impresionantes acantilados, es uno de los enclaves más fascinantes que podemos visitar.
Junto a él, el Mirador del Arrecife de las Sirenas nos permitirá contemplar la formación volcánica que le da nombre y que constituye una de las estampas más icónicas del parque
Arrecife de las Sirenas
El Arrecife de las Sirenas es una de las imágenes más representativas del Cabo de Gata, con un magnetismo especial que le otorga el paisaje de antiguas chimeneas volcánicas. Debe su nombre a que antiguamente la zona estaba habitada por focas fraile que los marineros confundían con sirenas.
Desde el arrecife puede verse a la derecha el Faro de Cabo de Gata y, a la izquierda, un caminito que merece la pena recorrer y que lleva hasta una zona de barcas aparcadas que deja una preciosa estampa.
Actividades para hacer en el Cabo de Gata
Buceo en el Cabo de Gata
Bajo las aguas del Parque Natural de Gata-Níjar se encuentra un universo maravilloso que nada tiene que envidiar a lo que vemos en tierra firme, por lo que es un lugar perfecto para la práctica del buceo y otras actividades acuáticas.
Sus fondos rocosos están llenos de vida y acogen a numerosas especies que podremos ver fácilmente al sumergirnos, así como cantiles volcánicos y praderas de posidonia, una planta marina que indica la calidad del agua.
Rutas de senderismo
Otra opción perfecta para conocer el Cabo de Gata es realizar alguna de las numerosas rutas de senderismo que nos vamos a encontrar por la zona y que nos ayudarán a conocer los lugares más importantes de este precioso lugar.
- El sendero de Las Amoladeras es un trayecto circular que podemos realizar en unas dos horas y que discurre por un paraje de costa y estepas. Esta zona está repleta de atractivos naturales y culturales, por lo que cuenta con una protección especial dentro del propio espacio natural.
- La ruta entre San José y Los Genoveses, un sencillo trayecto apto para toda la familia que no tiene una larga duración. Partiendo del bonito pueblo de San José, llegaremos hasta Los Genoveses por un bonito camino donde contemplaremos el molino del collado de Los Genoveses, desde donde veremos la playa del mismo nombre.
- El sendero del Barranco del Hondo y la Mesa Roldán es otra ruta con una dificultad baja que puede realizarse en unas cuatro horas y que comienza en la rambla del Hondo, desde donde podremos contemplar unas formaciones geológicas conocidas como “playas fósiles”. El recorrido concluye en la cumbre donde se encuentra el Torreón de Mesa Roldán, del siglo XVIII, donde se han rodado algunas escenas de la serie de Juego de tronos.
- El sendero de Loma Pelada, una ruta que sigue el trazado de un antiguo camino que se proyectó para convertirse en carretera del litoral, uniendo las localidades de Los Escullos y San José. A lo largo del recorrido entre estas dos villas podremos contemplar acantilados y pequeñas calas con encanto que han sido escenario de varias películas.





















