Con la llegada del otoño, crece la necesidad de disfrutar de los últimos resquicios de calor realizando escapadas cerca de Madrid. A poco más de una hora en coche de la capital existen parajes naturales con colores, flora y fauna digna de visitar que no te dejarán indiferente.
Entre estos destinos ideales para una excursión otoñal se encuentran hayedos como el de Montejo, que recibe más de 20.000 visitantes al año, especialmente entre octubre y noviembre. Además, una inmensidad de bosques con encanto y bonitos castañares adornan las inmediaciones de Madrid esperando a ser descubiertos.
Hayedo de Montejo (Comunidad de Madrid)

Ubicado en la Comunidad de Madrid, en el alto valle del Jarama, se encuentra el Hayedo de Montejo o el monte de El Chaparral de Montejo. Se trata de una antigua dehesa de robles, rebollos y hayas que forma parte de la Sierra del Rincón.
El Hayedo de Montejo se cataloga como Sitio Natural de Interés Nacional y cuenta con 250 hectáreas de flora y fauna inigualable. Además, en 2017 este hayedo fue declarado Patrimonio Natural de la Humanidad.
Es un lugar ideal para hacer rutas de senderismo en familia. Entre estas rutas destacan la Senda del Río, la Senda del Mirador o la de la Ladera.
Hayedo de Tejera Negra (Guadalajara)
En Guadalajara se encuentra uno de los hayedos más meridionales de Europa declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2017: el Hayedo de Tejera Negra. Este paraje, integrado en el Parque Natural de la Sierra Norte de Guadalajara, destaca por su biodiversidad.
Este lugar recibe la mayor parte de sus visitas en otoño y cuenta con numerosas posibilidades para realizar senderismo. La Senda de Carretas es la ruta más popular pues recorre el bosque de manera circular en 7,5 kilómetros. Durante la ruta, se puede disfrutar del Mirador de Matarredonda y descubrir tejos y carboneras tradicionales.
Hayedo de La Pedrosa (Segovia)
En la sierra de Ayllón y situado entre Guadalajara y Segovia se encuentra el Hayedo de La Pedrosa. Este bosque pertenece al Riofrío de Riaza, en el puerto de Quesera, y posee una extensión de 87 kilómetros cuadrados con alturas de entre 1.500 y 1.700 metros.
Los visitantes de este paraje pueden disfrutar de árboles centenarios y líquenes. Así como de sus tonos verdosos y dorados característicos del otoño. Debido a su estado de conservación fue incluido en la Red Natura 2000 como espacio natural de gran valor ecológico.
El Embalse de Riofrío de Riaza, el Camino Viejo de Peñalba de la Sierra, el Puerto de la Quesera o el Mirador de la Ventana son paradas obligatorias en las excursiones por el Hayedo de La Pedrosa.
Otros bosques con encanto cerca de Madrid para disfrutar en otoño
En las inmediaciones de la capital madrileña existen otros bosques, que, a pesar de no ser tan conocidos, ofrecen múltiples excursiones para disfrutar de las actividades al aire libre en otoño.
Castañar de El Tiemblo (Ávila)
El Castañar de El Tiemblo, en Ávila, es un destino obligatorio en otoño. Una ruta de senderismo circular de baja dificultad, de unos 5 kilómetros de recorrido, sale del área recreativa el Regajo para ofrecer a sus visitantes una experiencia única.
Este bosque de castaños centenarios es el más extenso del Sistema Central, y cuenta con ejemplares de más de 500 años, como “El Abuelo”. Además, cuenta con un ecosistema diverso donde se pueden encontrar cerezos, sauces, silvestres o avellanos, entre otros.
Robledal de La Hiruela
En la Sierra del Rincón, sin salir de Madrid, se encuentra el Robledal de La Hiruela. Se trata de un bosque de robles melojos que en otoño se viste de tonos ocres y rojos característicos. Además, cuenta con una rica biodiversidad que ofrece ejemplares como un roble singular, que posee el rebollo más grueso de la Comunidad de Madrid y tiene 800 años de antigüedad.
En este lugar se pueden realizar rutas de baja dificultad como la Senda de Molino a Molino, que recorre el robledal, la Senda de las Carboneras, que rodea el robledal y el collado, o la Senda de las Eras y la Pila de Riego, que ofrece unas vistas panorámicas del entorno.
Bosque finlandés (Rascafría)
En Rascafría se encuentra el Bosque Finlandés, concretamente en el Valle del Lozoya. Fue instaurado en la década de los 80. Es un paraje natural cubierto de abedules y abetos que se une con especiales locales como chopos u álamos.
Además, puedes realizar una ruta circular de bajo impacto que comienza en el famoso Puente del Perdón y bordea el río Lozoya hasta llegar a una cabaña finlandesa. Las Cascadas del Purgatorio, que se encuentran a pocos kilómetros del Bosque Finlandés, son una parada ideal para combinar con la ruta.
Abedular de Canencia
Cerca del Puerto de Canencia, en la Sierra Norte de Madrid, se encuentra el Abedular de Canencia. Es un lugar privilegiado pues en su interior, poblado de pinares, se conservan especies poco comunes como el abeto de Douglas. El acebo y el tejo también se abren paso en este entorno natural.
En la Sierra de Morcuera, donde descansa el abedular, se encuentra una de las áreas recreativas mejor adaptada de la Sierra de Madrid. Además, una sencilla ruta, conocida como la Senda Ecológica, recorre el abedular partiendo desde el Puerto de Canencia y atravesando lugares como el mirador de la Chorrera de Mojonavalle.
Bosque de la Herrería (El Escorial)
El Bosque de la Herrería, ubicado junto al Monasterio de El Escorial en Madrid, es un destino clave para visitar en otoño. Famoso por sus melojos, fresnos y castaños, este lugar fue declarado Patrimonio Natural e integrado en la Red Natura 2000.
Antiguamente, fue un coto de caza real para Felipe II. Por ello, está declarado Lugar de Interés Comunitario (LIC) y Zona de Especial Protección para Aves (ZEPA). Es un paraje adaptado para hacer rutas en bicicleta o senderismo. La mayoría de las excursiones culminan en la Silla de Felipe II para disfrutar de las vistas al monasterio.











