Entre calas escondidas, aguas cristalinas y paisajes donde el Mediterráneo se mezcla con la naturaleza más salvaje, la Costa Brava guarda algunas de las playas más espectaculares de Cataluña. Girona es un destino que sorprende por la belleza de su litoral, con rincones perfectos para desconectar, nadar en aguas turquesas, pasear junto al mar o simplemente disfrutar del sonido de las olas.
En esta guía encontrarás las mejores playas de Girona, desde las famosas calas de la Costa Brava hasta playas menos conocidas perfectas para relajarse, practicar snorkel o disfrutar de una escapada inolvidable. Descubre qué playas visitar en Girona, cuáles son sus características y por qué estos lugares se han convertido en algunos de los destinos de playa más populares de Cataluña.
Si estás preparando una ruta por la provincia de Girona o buscas una escapada al litoral catalán, sigue leyendo para conocer las playas más bonitas de Girona y encontrar tu próximo rincón favorito junto al Mediterráneo.
Las mejores playas de Girona
Playa de Illa Roja (Begur)
Una de las más reconocidas de la Costa Brava, la playa de Illa Roja es perfecta para disfrutar del sol y el mar, así como para amantes del submarinismo gracias a su agua cristalina. Habitualmente es frecuentada por naturistas, pero en verano se convierte en una opción para cualquiera que busque disfrutar de su arena dorada.

Podrás llegar a ella a través del camino que une la playa del Racó de Pals con la de Sa Riera, que también es la mejor opción para disfrutar de las espectaculares vistas de la playa conocida por su roca central. Cuenta con unos 100 metros de longitud y es perfecta para descansar en un ambiente relajado.
Cala Sa Tuna (Begur)
Las cristalinas aguas de la cala Sa Tuna la mantienen como una opción destacada cuando piensas en un lugar para disfrutar del mar y el entorno. Las rocas que la rodean ayudan a que la orilla sea especialmente tranquila, lo que le da un paisaje de cuento a la costa que se une a sus casas marineras de colores.
Además, cuenta con uno de los accesos más sencillos de la lista, ya que se puede acceder en coche y ofrece un parking en la entrada. En su interior podrás aprovechar todos los servicios durante la temporada estival, en la que su arena fina y su fondo marino serán los principales protagonistas.
Playa del Castell (Palamós)
En pleno Palamós podrás encontrar una gran cala rodeada de un pinar que se mantiene como una de las playas vírgenes más interesantes de la zona. Cuenta con un poblado ibérico del siglo VI a.C. que se mantiene a su izquierda mirando hacia el mar, pero también se trata de una de las opciones más cómodas para llegar en coche, ya que tiene un aparcamiento al lado, aunque es importante tener en cuenta que en verano esta opción es de pago.
También desde esta playa es posible acceder a Cala Corb y Cala Estreta, que se encuentran a unos 30 minutos caminando, mientras que a la derecha el camino nos llevará hasta la Cala S’Alguer y la Fosca. En ambos trayectos podrás contemplar impresionantes vistas de la región, por lo que merece la pena adentrarse por cualquier de ellos para contemplar el lugar.
Cala Tavallera (Cap de Creus)
El Cap de Creus esconde joyas como esta cala de Tavallera, que se mantiene como un espacio paradisíaco alejado de la civilización que te permitirá disfrutar de un día entero entre sus aguas cristalinas y su naturaleza. Es importante tener en cuenta que deberás caminar bastante para llegar a este rincón escondido, aunque se trata de un camino bien señalizado.
En el caso de que te decidas por conocerla, la mejor opción es hacerlo siguiendo el camino hacia Sant Baldiri, ya que este te permitirá observar las ruinas de un edificio románico milenario antes de llegar a la espectacular cala. Cabe destacar que se mantiene como un lugar bastante poco frecuentado incluso en verano, además de ser una opción nudista.
Cala de Aiguablava (Begur)
El azulado fondo marino de la cala de Aiguablava destaca en Begur para convertirla en una de las mejores playas de Girona, ya que se encuentra en una de las mejores zonas de la localidad. Esto también ha llevado a que sea una de las más conocidas, por lo que suele ser bastante frecuentada, sobre todo durante los meses de verano.
La playa cuenta con una preciosa arena blanca y fina con escasa profundidad en sus aguas, lo que lleva a que mantengan un interesante color turquesa. El acceso hasta ella es sencillo, ya que cuenta con un parking de pago a la entrada, además de ofrecer restaurantes y duchas en su interior.
Playa de Santa Cristina (Lloret de Mar)
La playa de Santa Cristina es una de las más familiares de la Costa Brava, ubicada concretamente a los pies de la Ermita de Santa Cristina. Su arena fina y su entorno rocoso le dan un ambiente espectacular a esta joya que se mantiene como una de las playas más bonitas de la zona. No muy lejos también podrás disfrutar de la Cala Treumal, una interesante opción para contemplar el entorno.
Se trata de una playa grande, de alrededor de 500 metros de longitud, pero no cuenta con la masificación que sí sufren otras playas de la región, por lo que es una opción perfecta para relajarse durante la temporada estival. Además, tienes la opción de dejar el coche en un parking que se encuentra a unos 300 metros de distancia.
Port-Bo (Calella de Palafrugell)
En el interior de uno de los pueblos más bonitos de Cataluña podrás disfrutar también de una de las calas más espectaculares. Se trata de la playa urbana de Port-Bo, que ofrece un entorno mágico rodeado de antiguas casas de pescadores y barcas, salpicando el lugar de color blanco y porches con arcadas.
En el caso de que te decidas por ir en julio, podrás disfrutar de la conocida canta de habaneras, que te permitirá disfrutar de un momento mágico en un entorno indescriptible. Su fina arena destaca con sus aguas cristalinas, de las que también podrás disfrutar en sus restaurantes especializados en pescados y mariscos.
Playa de Cadaqués
A pesar de que cuando se piensa en Cadaqués suelen venirse a la cabeza playas rocosas, cerca del pueblo podrás encontrar la conocida como Cala Sabolla, que antes se llamaba del Faro de Cala Nans. Esta playa, que es de difícil acceso, cuenta con algunos de los mejores chiringuitos de la Costa Brava, un atractivo más para visitarla.
Además, para llegar a ella tendrás que recorrer la casa Museo Dalí, que está rodeada de bosques y vegetación y se convierte en el punto perfecto para llegar a la reconocida cala. Además, en la bahía de Portlligat contemplarás la isla que habitó el propio Salvador Dalí en su momento.
Cala del Sr. Ramón (Sant Feliu de Guíxols)
La arena gruesa y las aguas de color turquesa destacan en esta playa perfecta para practicar esnórquel y perderse por su fondo. Se podrá llegar hasta la cala a través de un camino en el que encontrarás un parking de pago, pero también se puede dejar el coche más atrás y bajar andando hasta el lugar.
Se trata de una cala no muy frecuentada, por lo que podrás disfrutar de su espectacularidad sin demasiada gente a tu alrededor. Otra gran opción es aprovechar los miradores que hay en el camino, gracias a los que te deleitarás con las vistas de la Costa Brava. No obstante, es importante tener en cuenta que las rocas que la rodean pueden desprenderse, por lo que es mejor alejarse de la zona acantilada.
Cala Montgó (L’Escala)
Ubicada en una situación privilegiada, la Cala Montgó se sitúa en la ladera del Macizo de Montgrí y está protegida por la tramuntana. Su fina arena te llevará hasta la época romana, momento en el que fue lugar de un embarcadero.
Cuenta con interesantes servicios y se mantiene como una gran opción para ir con niños, además de tener el acceso adaptado para discapacitados. Todo ello convierte a la Cala Montgó en la opción perfecta para disfrutar de unos días en la Costa Brava.
Cala Sa Boadella (Lloret de Mar)
Lloret de Mar esconde en su interior joyas como la cala de Sa Boadella, un lugar rodeado de frondosa vegetación y roca. No en vano, se considera una de las mejores playas no solo de la provincia, sino de toda la Costa Brava.
Para llegar a ella tendrás que andar alrededor de 200 metros desde la zona residencial, en la que se puede aparcar de manera sencilla. Es la mejor opción para los meses más concurridos, en los que deberás bajar el sendero estrecho que verás a la izquierda y que te permitirá contemplar impresionantes vistas del entorno.
Cala Montjoi y la Pelosa (Cap de Creus)
Al ser el lugar en el que se encontraba el reconocido restaurante El Bulli, de Ferrán Adrià, se ha mantenido como una de las calas más conocidas del Cap de Creus, por lo que suele estar bastante frecuentada durante los meses de verano.
Podrás acceder a su arena gruesa de manera sencilla gracias a su fácil acceso, que te llevará hasta un lugar con interesantes servicios gracias a la ciudad de vacaciones que podrás encontrar no muy lejos. Además, tras un trayecto de unos 10 minutos en coche podrás contemplar la Cala Pelosa, una preciosa zona bastante aislada y poco turística.
Cala Pola (Tossa de Mar)
La cala Pola se encuentra a tan solo 6 kilómetros de Tossa de Mar y se mantiene como una de las más bonitas de toda la región. Se trata de una opción amplia, de alrededor de 80 metros de longitud, que se esconde en una bahía rocosa que le da un aire mágico.
Para llegar hasta ella tendrás que tener en cuenta que la temporada alta es mejor recorrer unos metros más hasta una zona de parking al lado de la carretera.
Cala Jugadora (Cap de Creus)
Si recorres el camino antiguo desde Cadaqués hasta el faro de Cap de Creus podrás encontrar la espectacular cala Jugadora, que se encuentra en el interior del Parque Natural de Cap de Creus y ofrece curiosas formas en sus rocas debido a la erosión producida por el agua del mar.
Si prefieres no recorrer el camino desde Cadaqués, que cuenta con alrededor de 7 kilómetros, también tienes la opción de aparcar cerca de la carretera y bajar andando desde este lugar. Es entonces cuando contemplarás las impresionantes formaciones que se encuentran en la zona.
Playa Sa Conca (Platja D’Aro)
Con alrededor de 400 metros de longitud en los que destaca su arena dorada y sus aguas cristalinas, la playa Sa Conca cuenta con todos los servicios para convertirse en una opción familiar interesante. Se encuentra entre Sant Feliu de Guíxols y S’Agaró, una de las zonas más bonitas y destacadas de la región.
Su amplitud ha llevado a que se haya dividido en dos partes, una conocida como Illot de Sa Conca y otra, más alejada del camino, que es la Cala dels Oriços. Esta última ofrece un interesante fondo rocoso, además de contar con multitud de erizos. En cualquier caso, esta playa se mantiene como una opción destacada para desconectar del día a día.
Cala Aigua Xelada (Tamariu)
Al lado de Tamariu merece la pena descubrir esta joya de 20 metros de ancho que se mantiene como una de las mejores playas de la Costa Brava por el paseo que hay desde Tamariu, que merece la pena por sí mismo.
En el caso de que prefieras ir directamente hasta la preciosa cala, cuentas con la opción de llegar en coche a su alrededor y bajar unas escaleras de piedra que te llevarán a su arena blanca y sus aguas cristalinas, muy apreciadas para practicar esnórquel y conocer el fondo marino.
Gola del Ter (Torroella de Montgrí)
El río Ter da nombre a esta tranquila zona de la Costa Brava que se ve formada por dunas y cuenta con las Islas Medes de fondo para crear una panorámica de postal. Ofrece tramos especialmente tranquilos, pero deberemos tener en cuenta que también ofrece muy pocos servicios a lo largo de su costa.
Para llegar habrá que seguir el camino desde Torroella de Montgrí, que se puede hacer tanto andando como en bicicleta al ser especialmente plano. Además, si decides recorrer la cala podrás llegar hasta la Playa de la Platera, una de las que aceptan perros en la Costa Brava.
Playa de Sant Pere (Sant Pere Pescador)
Con alrededor de 6 kilómetros de longitud, la playa de Sant Pere cuenta con espacio para practicar diferentes actividades. No en vano, en su parte más oriental podrás encontrar zonas habilitadas para practicar Kitesurf, ya que se encuentra en el Parque Natural de los Aiguamolls del Empordá.
Además, que sea tan larga también genera que en muchas de sus zonas no haya prácticamente nadie, proporcionando una paz y una tranquilidad ideal. En verano suele ser bastante frecuentada por familias al ofrecer múltiples servicios y algunos de los mejores chiringuitos de la región.
Mapa de Playas de Girona





















