Hablar de los Picos de Europa es pensar en imponentes montañas, profundos desfiladeros y algunas de las rutas más espectaculares del norte de España. Sin embargo, más allá de los lugares más conocidos, su vertiente leonesa esconde un territorio de una belleza extraordinaria donde los paisajes de alta montaña se mezclan con bosques, ríos y pequeños pueblos que parecen detenidos en el tiempo.
La vertiente leonesa de los Picos de Europa forma parte del Parque Nacional de los Picos de Europa y comprende los municipios de Posada de Valdeón y Oseja de Sajambre, que abarcan 24.719 hectáreas del espacio protegido. Además, este territorio forma parte de la Red Mundial de Reservas de la Biosfera de la UNESCO desde 2003, junto al resto de los Picos de Europa, que se extienden por León, Asturias y Cantabria.
Los valles de Valdeón y Sajambre son las grandes puertas de entrada de León a este espectacular paisaje de montaña. Desde aquí puedes aventurarte por algunas de las rutas más famosas de España, como la Ruta del Cares, recorrer antiguos caminos como la Senda del Arcediano o, simplemente, disfrutar del paisaje desde lugares como los miradores de Panderrueda, Piedrashitas o El Tombo.
Sin embargo, no todo consiste en caminar durante horas ya que en este paraje encontramos opciones para todos los gustos. Incluso podrás pasear por los “fiordos leoneses”, la versión española de los fiordos noruegos situada en el Embalse de Riaño.
Qué ver en los Picos de Europa en León
Cada paraje de la vertiente leonesa de los Picos de Europa merece la pena, ya que este océano de montañas sorprende por sus cumbres, profundos valles, desfiladeros, bosques y pequeños pueblos de montaña.
Riaño y los Fiordos Leoneses
¿Sabías que no necesitas viajar a Noruega para ver fiordos? En León podemos visitar los Fiordos Leoneses del embalse de Riaño. Este paraje no tiene nada que envidiar a su versión noruega. Aquí, entre montañas y agua, se abre paso un embalse rodeado de grandes cumbres y laderas que se precipitan hacia sus orillas.
El embalse se encuentra dentro del Parque Regional Montaña de Riaño y Mampodre, un enorme espacio de alta montaña que destaca por sus profundos valles, bosques de hayas y robles. Entre sus montañas encontramos picos como el Gilbo, Peña Ten o las cumbres del Macizo de Mampodre. Una de las experiencias que no deberías perderte es recorrer el embalse en barco. Las rutas tienen una duración aproximada de una hora y parten del puerto de Riaño.
Si hay una fotografía que se ha convertido en una de las más reconocibles de Riaño, es la del columpio gigante situado en el Mirador de Las Hazas. La estructura, construida con grandes vigas de roble, se encuentra a unos 1.200 metros de altitud y ofrece una panorámica privilegiada del pueblo y el embalse.
Riaño cuenta con varios puntos panorámicos. El propio Mirador de Las Hazas, donde se encuentra el columpio, es uno de los imprescindibles, pero también puedes acercarte al Mirador de Alto Valcayo. Otra opción es visitar la ermita de Nuestra Señora del Rosario, muestra del patrimonio religioso de la localidad.
Valle de Valdeón
Más allá de la Ruta del Cares, en el Valle de Valdeón podemos encontrar lugares por los que merece la pena detenerse. Es considerado uno de los valles más profundos y abruptos de España. También es conocido como el valle de los ocho pueblos, ya que en su territorio se encuentran ocho localidades de montaña: Posada de Valdeón, Caín, Cordiñanes, Los Llanos, Prada, Santa Marina, Soto de Valdeón y Caldevilla.
El paisaje de Valdeón cambia a medida que avanzamos por el valle. Los prados y bosques se mezclan con las grandes paredes calizas y las cumbres. Esta combinación convierte al valle en uno de los lugares más interesantes para descubrir la vertiente leonesa del Parque Nacional. Y, por supuesto, desde aquí podemos acercarnos hasta Caín de Valdeón, punto de partida de la célebre Ruta del Cares.
Valle de Sajambre
En los Picos de Europa de León también se abre paso el Valle de Sajambre, un paraíso escondido que destaca por su naturaleza salvaje. El paisaje está marcado por los bosques, los prados de montaña y el curso alto del río Sella. Sajambre ofrece además una perspectiva diferente de los Picos de Europa. Frente a los grandes desfiladeros, aquí adquieren protagonismo los pueblos de montaña.
La Ruta de los Pueblos de Sajambre es un recorrido ideal para hacer con niños. En este trayecto descubriremos la arquitectura de la piedra y la madera de estas localidades. Nuestra recomendación es empezar en Oseja de Sajambre y pasarse antes a visitar el Centro de Interpretación de la Fonseya. Después, podemos partir de Oseja en dirección a Soto de Sajambre para bajar luego por la carretera hasta el mirador de Vista Alegre. Ya en el barrio más bajo de Ribota se debe remontar junto al río Sella hasta alcanzar el camino que conduce en ascenso de nuevo hasta Oseja.
Posada de Valdeón
Bajo las cumbres de los Picos de Europa de la vertiente leonesa encontramos verdaderas maravillas. Es el refugio de pueblos que han resistido el paso del tiempo y que todavía conservan parte de sus tradiciones, su arquitectura y su patrimonio. Este es el caso de Posada de Valdeón, una localidad vinculada a la historia y a la vida del valle.
Es uno de los principales núcleos de Valdeón y constituye un buen punto de partida para conocer el entorno. Su ubicación permite acercarse a otros pueblos del valle y a diferentes rutas del Parque Nacional. Es de interés en esta población la visita a la Iglesia de Santa Eulalia, documentada ya en el año 1098.
También se puede disfrutar del patrimonio etnográfico con el que cuenta Posada de Valdeón. Entre sus elementos encontramos hórreos y viviendas tradicionales. Buen ejemplo de estas construcciones es la Casa de Humo, una vivienda tradicional en la que el fuego se realizaba en el suelo de la única estancia de la casa. El humo se acumulaba en el interior y servía para calentar el espacio y cocinar.
Oseja de Sajambre
Si buscas adentrarte en la esencia pura del interior de León, te recomendamos visitar Oseja de Sajambre. Situado en el corazón del valle de Sajambre, este pueblo ofrece diferentes posibilidades para disfrutar tanto de la naturaleza como de la cultura tradicional. Sus casas y construcciones tradicionales se integran en un paisaje dominado por las montañas y los bosques.
El entorno natural que tiene Oseja de Sajambre es perfecto para hacer rutas de senderismo. Uno de los itinerarios más destacados es la Senda del Arcediano, un antiguo camino que comunica Sajambre con Asturias. Si quieres conocer la historia y la cultura de este territorio, el Museo Etnográfico de Soto de Sajambre es una visita especialmente interesante.
Por otro lado, la Feria de Oseja de Sajambre, celebrada durante el mes de agosto, es una buena oportunidad para acercarse a las tradiciones de la localidad. Durante estas jornadas se reúnen diferentes propuestas relacionadas con la artesanía, la cultura y la gastronomía.
Caín de Valdeón
Escondido en los Picos de Europa de León está Caín de Valdeón, un rincón remoto rodeado de montañas, gargantas y senderos. Su nombre está unido a la Ruta del Cares, ya que desde aquí comienza este famoso recorrido. La ruta une Caín con Poncebos, ya en Asturias, y tiene unos 12 kilómetros de trayecto.
Hay que tener en cuenta que Caín y Poncebos no están unidos directamente por carretera. El desnivel entre ambos puntos no es especialmente elevado para tratarse de una ruta de montaña. Sin embargo, la distancia hace que sea necesario afrontarla con una buena preparación, llevar suficiente agua, utilizar calzado adecuado y consultar la previsión meteorológica antes de salir.
Más allá de la Ruta del Cares, también merece la pena pasear por Caín y descubrir algunos de los elementos que forman parte de su patrimonio tradicional. Entre ellos se encuentran la iglesia de Santo Tomás y un antiguo molino. En sus calles también nos toparemos con viviendas tradicionales de pueblo de montaña.
El Chorco de los Lobos
¿Sabías que en el siglo XVII los lugareños del Valle de Valdeón encontraron la forma de controlar el ataque de los lobos? Por aquel entonces, la ganadería tenía una importancia fundamental para la economía de los pueblos y los ataques de estos animales podían ocasionar importantes pérdidas.
Así, diseñaron el Chorco de los Lobos, una construcción tradicional utilizada para capturar a estos animales. El sistema formaba parte de las antiguas batidas organizadas por los vecinos, que aprovechaban el conocimiento del terreno y conducían al lobo hacia el lugar donde se encontraba el chorco. La estructura que podemos contemplar actualmente constituye un interesante testimonio de las antiguas formas de vida de Valdeón.
Mirador de Panderrueda
Prepara tu mejor cámara de fotos porque las vistas del Mirador de Panderrueda no te dejarán indiferente. A pocos metros del puerto de Panderrueda se encuentra un espacio rodeado de hayedos desde el que podemos disfrutar de unas magníficas panorámicas del entorno.
El Puerto de Panderrueda, situado a unos 1.450 metros de altitud, constituye uno de los puntos de acceso al Valle de Valdeón. El entorno también resulta interesante para quienes viajan en familia, ya que permite hacer una parada, descansar y disfrutar de la montaña sin enfrentarse a un recorrido exigente. Además, desde este punto parten diferentes senderos que permiten adentrarse a pie en el paisaje de los Picos de Europa.
Mirador del Tombo
El Mirador del Tombo, es uno de los puntos panorámicos más conocidos de esta parte de los Picos de Europa. Su cercanía con la Ruta del Cares hace que sea una parada obligatoria para cualquiera que quiera conocer los Picos de Europa de León.
Emplazado a menos de un kilómetro del pueblo de Cordiñanes, en la carretera que une Posada de Valdeón con Caín, este mirador de montaña permite contemplar el Valle de Valdeón. Su ubicación hace que sea sencillo incluirlo en una ruta por carretera hacia Caín. Además, desde el mirador se puede observar el espolón por el que discurre la Vía Ferrata de Valdeón.
Mirador de Piedrashitas
En lo alto del puerto de Panderrueda está el Mirador de Piedrashitas, un increíble balcón natural perfecto para disfrutar del paisaje y también para visitar con niños. Está ubicado a pocos minutos andando del alto del puerto, el acceso se realiza por un sendero corto y bien marcado que atraviesa inicialmente una zona de hayedo.
Desde aquí pueden observarse las grandes paredes rocosas de los Picos de Europa. Entre las referencias del paisaje aparecen las cumbres del Macizo Central, con zonas como Llambrión y Torre del Friero, mientras que hacia el otro lado se asoma el Macizo Occidental, con la Torre Bermeja y las Torres de las Arestas.
Una de las grandes ventajas de Piedrashitas es que no hace falta realizar una larga caminata para llegar hasta el mirador. Desde el aparcamiento del puerto comienza un sendero de apenas unos minutos. Además, el mirador cuenta con una plataforma que permite asomarse sobre el valle.
Ruta del Cares
Todo montañista ha soñado alguna vez con hacer la Ruta del Cares. Esta increíble ruta, conocida como la Garganta Divina, es uno de los grandes símbolos de los Picos de Europa. El recorrido se abre paso junto al río Cares, atravesando uno de los desfiladeros más espectaculares del Parque Nacional.
La ruta une Caín de Valdeón, en León, y Poncebos, en Asturias, y tiene aproximadamente 12 kilómetros en un solo sentido. Esto significa que, si decides hacerla ida y vuelta caminando, el recorrido se acerca a los 24 kilómetros.
Se trata de un itinerario espectacular, pero conviene prepararlo correctamente. Su dificultad viene dada por la longitud, la exposición de algunos tramos y las condiciones cambiantes de la montaña. Antes de comenzar, es recomendable comprobar el estado del recorrido y acudir con calzado adecuado, agua y protección frente al sol.
La Senda del Arcediano
Si quieres viajar de León a Asturias a través de los Picos de Europa, puedes recorrer la Senda del Arcediano, un antiguo camino histórico que atraviesa el entorno de Sajambre. Durante siglos, este itinerario tuvo importancia como vía de comunicación entre la vertiente leonesa y Asturias.
La Senda del Arcediano ofrece así una experiencia diferente a la Ruta del Cares. El recorrido está señalizado dentro del Parque Nacional como GR-PNPE 201. Si eliges la opción entre el Puerto del Pontón y Amieva, ya en Asturias, alcanza los 27,5 kilómetros. Es un itinerario lineal, con una duración estimada de unas 9 horas y 10 minutos.
Debido a su duración, se recomienda dividirla en etapas. Si no quieres realizar todo el recorrido, también puedes disfrutar de algunos de sus tramos en territorio leonés. Uno de los puntos destacados es el mirador de Verrunde.
Recorrer los pueblos de montaña
El Valle de Valdeón está rodeado por cumbres que superan los 2.000 metros que reúnen ocho pequeños pueblos. Posada de Valdeón, como principal núcleo del valle, es un buen punto de partida para recorrer la zona, mientras que Caín de Valdeón destaca por ser uno de los puntos de inicio de la famosa Ruta del Cares. También merece una visita Santa Marina de Valdeón, desde donde se obtienen magníficas panorámicas del Macizo Central.

Al oeste encontramos el Valle de Sajambre. Aquí descansa Oseja de Sajambre, que conserva una interesante arquitectura tradicional. Muy cerca se encuentra Soto de Sajambre, el punto de partida hacia la pradera y el refugio de Vegabaño. A ellos se suman pequeños núcleos como Ribota, Pío y Vierdes, que completan esta espectacular postal.
Por último, la Montaña de Riaño nos descubre otro de los grandes paisajes de la montaña leonesa. Este territorio cuenta con la protección del Parque Regional Montaña de Riaño y Mampodre y tiene en el embalse de Riaño uno de sus principales atractivos. A sus orillas se encuentra Riaño, una localidad rodeada de imponentes cumbres que ofrece diferentes miradores.
¿Cuántos días hacen falta para conocer Picos de Europa en León?
Si estás pensando en conocer los Picos de Europa en León, debes tener en cuenta que se trata de un territorio extenso, por lo que una sola jornada se queda corta para descubrir sus puntos emblemáticos. La vertiente leonesa del Parque Nacional se reparte entre los municipios de Posada de Valdeón y Oseja de Sajambre, que suman más de 23.500 hectáreas dentro del espacio protegido.
Nuestra recomendación es dedicar al menos tres días a esta zona si quieres combinar paisajes, pueblos y alguna ruta de senderismo sin tener que visitar cada lugar con prisas. En este tiempo puedes organizar una jornada para conocer el valle de Valdeón, acercarte a Posada y Caín y realizar parte de la Ruta del Cares.
Si dispones de unos cinco días, puedes alternar las rutas con visitas a los pueblos de montaña, detenerte en miradores como Piedrashitas, Panderrueda o Tombo y conocer los valles de Valdeón y Sajambre. La duración también dependerá del tipo de viaje que tengas en mente. Si tu objetivo es realizar rutas largas, necesitarás reservar más tiempo para cada excursión.
Disfrutar de la gastronomía leonesa
Cecina, quesos, carnes, legumbres, dulces… Cuando pensamos en la gastronomía leonesa nos vienen a la cabeza una cocina ligada al territorio. En las zonas de montaña, esta tradición se aprecia en una gastronomía basada en productos locales y en recetas heredadas. Por eso, sentarse a la mesa después de una jornada recorriendo los Picos de Europa también forma parte de la experiencia.
En la vertiente leonesa de los Picos de Europa destaca el Queso de Valdeón, elaborado en el valle que le da nombre y reconocido con una Indicación Geográfica Protegida. Se trata de un queso azul de sabor intenso y textura mantecosa, elaborado con leche procedente de la cabaña ganadera del Valle de Valdeón.
La cecina de León es otro de los productos que merece un lugar en cualquier recorrido gastronómico por la provincia. Se elabora a partir de carne de vacuno y cuenta con Indicación Geográfica Protegida. En los restaurantes y establecimientos de los pueblos de montaña también podemos encontrar platos de cuchara y elaboraciones tradicionales. Entre ellos destaca el cocido de Valdeón, además de preparaciones con productos de la ganadería de montaña.
¿Cuándo visitar Picos de Europa en León?
Los Picos de Europa en León son un auténtico tesoro natural. Para disfrutarlos, conviene tener en cuenta que el clima de montaña puede cambiar rápidamente. Sin embargo, podemos visitar este territorio en cualquier época del año. Cada estación ofrece un paisaje diferente y las condiciones pueden variar según la altitud en la que nos encontremos.
La primavera es una época ideal para descubrir los valles y los pueblos de la vertiente leonesa. Con el deshielo, el agua vuelve a ganar protagonismo en ríos y arroyos y los bosques recuperan su color. El verano también es una buena opción para quienes quieren aprovechar las jornadas largas y realizar actividades al aire libre.
Por otra parte, en otoño e invierno conviene tener en cuenta las temperaturas. En invierno la nieve puede cubrir buena parte del territorio y hacer que las condiciones meteorológicas sean más exigentes. De hecho, durante estos meses la nieve puede llegar a aislar pueblos y aldeas.




















