Descubre los pueblos más bonitos de Almería que puedes visitar, una provincia llena de parajes tan espectaculares como el Parque Natural de Cabo de Gata o sus bellísimas playas y calas.
Aquí te mostramos los pueblos de Almería con encanto que tienes que visitar si estás pensando en hacer turismo por esta provincia de Andalucía, muchos de ellos situados en cerca de la costa, por lo que podemos ir recorriéndola mientras disfrutamos de sus playas.
Además, si estás pensando en recorrer y conocer la provincia de Almería, puedes mirar una de las casas rurales en Almería que tenemos disponibles en alguno de estos pueblos turísticos de Almería.
Pueblos más bonitos de Almería
Mojácar
Situado en lo alto de una colina, Mojácar es uno de los pueblos más pintorescos y con más encanto de la provincia de Almería. Forma parte de la comarca del Levante Almeriense y se encuentra a tan solo 2,5 kilómetros del mar Mediterráneo, donde se extiende Mojácar Playa, una animada zona costera perteneciente al mismo municipio.

Este hermoso pueblo blanco, de esencia típicamente andaluza, destaca por su entramado de calles estrechas y empinadas, casas encaladas, balcones floridos y miradores con vistas espectaculares al mar y al desierto de Tabernas. Mojácar ha sabido conservar su estética morisca y su alma histórica, lo que lo convierte en uno de los destinos más atractivos tanto para turistas nacionales como internacionales.
Entre los principales puntos de interés de Mojácar destacan la Iglesia de Santa María, construida en el siglo XVI sobre una antigua mezquita; la Ermita de Nuestra Señora de los Dolores, con su fachada blanca y sencilla, el Ayuntamiento, con su característica fachada y plaza, la Puerta de la Ciudad, uno de los antiguos accesos al recinto amurallado; y la Fuente Mora, un emblemático lugar cargado de historia, donde según la leyenda, tuvo lugar la despedida entre cristianos y musulmanes tras la Reconquista.
Además de su patrimonio, Mojácar cuenta con una vibrante oferta cultural y gastronómica, así como con playas de gran belleza, calas escondidas y una animada vida nocturna, especialmente en los meses de verano.
Agua Amarga
Agua Amarga es una pequeña y encantadora pedanía del municipio de Níjar, situada en un paraje privilegiado dentro del Parque Natural del Cabo de Gata-Níjar, uno de los espacios protegidos más espectaculares del sur de Europa. A orillas del mar Mediterráneo, este pintoresco rincón almeriense combina el encanto de los antiguos pueblos pesqueros con la tranquilidad que ofrece su entorno natural.
Aunque pertenece administrativamente a la comarca Metropolitana de Almería, Agua Amarga guarda más relación visual y emocional con el paisaje árido, salvaje y mágico del Cabo de Gata. Su playa, de arena fina y aguas cristalinas, está considerada una de las más hermosas y tranquilas de la zona. A pesar de su cercanía a núcleos turísticos importantes como Vera o Carboneras, Agua Amarga ha sabido conservar una atmósfera serena, alejada del turismo masivo.
El pueblo destaca por su estética sencilla y blanca, con casas bajas y calles tranquilas que invitan a pasear sin prisas. En sus alrededores se encuentran algunas joyas naturales, como la Playa de los Muertos (una de las más famosas de Almería), o espectaculares acantilados que ofrecen miradores impresionantes.
Uno de los lugares que no puedes dejar de visitar en Agua Amarga es Mesa Roldán, un antiguo volcán cuyo cráter erosionado se eleva sobre el paisaje como una atalaya natural. En su cima se alza un faro todavía en funcionamiento y una torre de vigilancia del siglo XVIII, desde donde se puede disfrutar de unas vistas inmejorables del litoral del Cabo de Gata.
Las Negras
Ubicada en pleno corazón del Parque Natural del Cabo de Gata-Níjar, Las Negras es uno de los pueblos costeros más singulares y encantadores de la provincia de Almería. Esta pequeña pedanía perteneciente al municipio de Níjar combina la tranquilidad de un antiguo núcleo pesquero con el atractivo de un entorno natural salvaje y protegido.
Rodeada de montañas áridas y un mar de un azul profundo, Las Negras sorprende por su paisaje volcánico, sus formaciones rocosas oscuras que le dan nombre al pueblo y su ambiente bohemio y relajado, ideal para quienes buscan alejarse del bullicio. Desde el mismo paseo marítimo se pueden contemplar vistas espectaculares del Cerro Negro, una ladera de origen volcánico que desciende hasta el mar y alberga calas vírgenes y escondidas, como Cala Hernández o la pintoresca Piedra Colorá.
Uno de los rincones más emblemáticos de la zona es la Cala de San Pedro, una playa de difícil acceso solo se puede llegar a pie o en barco que ha sido refugio de comunidades alternativas y amantes de la naturaleza. Sus aguas cristalinas y su aislamiento la convierten en una de las calas más especiales de toda Almería.
El pueblo está presidido por un antiguo castillo, que en su día funcionó como cuartel de la Guardia Civil, y cuya silueta resalta sobre el paisaje desértico. Muy cerca también se encuentran parajes como el Peñón del Gitano o la Caleta del Cuervo, lugares perfectos para la contemplación del paisaje o para la práctica de deportes acuáticos.
Las Negras es además un auténtico paraíso para los aficionados al buceo y al snorkel. La transparencia de sus aguas y la riqueza de sus fondos marinos, llenos de vida, hacen de esta zona una de las más recomendadas para explorar el universo submarino del Mediterráneo.
Con su ambiente tranquilo, su belleza natural y su conexión con el mar, Las Negras es una parada obligatoria en cualquier ruta por los pueblos más bonitos de Almería.
Vélez-Blanco
Situado al norte de la provincia de Almería, en plena comarca de Los Vélez, el municipio de Vélez-Blanco es una joya monumental enclavada entre montañas, historia y naturaleza. Rodeado por el imponente Parque Natural de la Sierra de María-Los Vélez, este pintoresco pueblo andaluz destaca por su arquitectura blanca, sus calles empedradas y su valioso legado histórico.
El emblema indiscutible del municipio es el Castillo de los Fajardo, una fortaleza renacentista del siglo XVI construida sobre una antigua alcazaba árabe. De estilo gótico y plateresco, el castillo domina todo el valle desde lo alto y ofrece unas vistas espectaculares de los paisajes que lo rodean. En su interior albergaba el célebre patio renacentista, hoy expuesto en el Museo Metropolitan de Nueva York, lo que habla de la riqueza artística que llegó a concentrarse en este enclave.
Junto al castillo, destacan otros monumentos de gran interés como la Iglesia de Santiago Apóstol, construida entre los siglos XVI y XVIII, y el Convento de San Luis, hoy reconvertido en espacio cultural y museo.
Pero más allá de su impresionante patrimonio arquitectónico, Vélez-Blanco guarda uno de los tesoros prehistóricos más importantes de Europa: la Cueva de los Letreros. Declarada Monumento Histórico Nacional y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, esta cueva alberga pinturas rupestres que datan del Neolítico y forman parte del llamado Arte Rupestre del Arco Mediterráneo de la Península Ibérica. Entre sus representaciones destaca el mítico Índalo, una figura antropomorfa con los brazos extendidos y un arco sobre la cabeza, que con el tiempo se ha convertido en el símbolo más representativo de Almería.
Níjar
Situado al sureste de la provincia de Almería, en plena comarca Metropolitana, el municipio de Níjar es uno de los pueblos con más personalidad y tradición de la región. Enclavado entre el Desierto de Tabernas y el Parque Natural del Cabo de Gata-Níjar, este pintoresco pueblo andaluz destaca por su arquitectura blanca, su rica herencia cultural y su vínculo estrecho con la cerámica, la artesanía y el paisaje árido del sureste peninsular.
El casco antiguo de Níjar conserva todo el encanto de los pueblos moriscos, con calles estrechas, empedradas y llenas de rincones fotogénicos. Uno de los espacios más emblemáticos es la Plaza del Mercado, corazón del pueblo, que mantiene la vida local activa y auténtica. También destaca el Barrio de la Atalaya, desde donde se obtienen unas magníficas vistas del entorno, así como su arquitectura tradicional de casas blancas y tejados planos.
Entre sus monumentos más importantes se encuentra la Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, de estilo mudéjar, construida en el siglo XVI sobre una antigua mezquita, lo que evidencia el pasado islámico de la zona. También sobresale el edificio del Ayuntamiento, que se integra perfectamente en la estética del centro histórico.
Níjar ha sido durante siglos un centro destacado de la artesanía alfarera y textil, especialmente conocida por sus jarapas, alfombras tejidas a mano que aún hoy se elaboran en los talleres del pueblo y que forman parte de su identidad cultural.
A las afueras del núcleo urbano se encuentra el Embalse de Isabel II, una de las infraestructuras hidráulicas más importantes del siglo XIX en Andalucía. Aunque hoy se encuentra en desuso, su visita es interesante tanto por su valor histórico como por las vistas que ofrece del entorno semidesértico.
Níjar es también la puerta de entrada a algunas de las playas más vírgenes del Mediterráneo, como Genoveses, Mónsul o la Isleta del Moro, lo que lo convierte en un punto estratégico para explorar el Cabo de Gata.
Sorbas
Ubicado en la comarca del Levante Almeriense, el municipio de Sorbas es uno de los grandes tesoros escondidos del interior de Almería. Conocida como la Cuenca chica por la forma en la que sus casas parecen colgar de un profundo barranco, Sorbas sorprende por su combinación de belleza natural, historia y tradición artesanal.
El núcleo urbano se asienta sobre el borde de un profundo cañón excavado por el río Aguas, en una formación geológica conocida como el Afa, que ha dado lugar a espectaculares vistas panorámicas. Desde los miradores de Santa Cecilia y del Porche, se pueden contemplar las famosas casas colgantes de Sorbas, una de las imágenes más icónicas del municipio.
Pero si por algo es conocido Sorbas a nivel nacional e internacional es por albergar uno de los parajes subterráneos más singulares de Europa: el Karst en Yesos de Sorbas. Este complejo kárstico, formado por la acción milenaria del agua sobre el yeso, está compuesto por un impresionante laberinto de cuevas, cañones, dolinas, geodas y galerías. Algunas de estas cuevas pueden visitarse con guía, como la famosa Cueva del Yeso, ofreciendo una experiencia única para los amantes de la naturaleza y la espeleología.
El patrimonio histórico y arquitectónico de Sorbas también merece una mención especial. Entre los edificios más destacados se encuentran la Iglesia de Santa María, de estilo mudéjar y construida sobre una antigua mezquita; el Palacio de los Duques de Alba, una elegante residencia señorial del siglo XVIII; la Ermita de San Roque y la Ermita de la Virgen de Fátima, que forman parte del conjunto religioso local. Mención especial merece el Horno Árabe, el único que se conserva en uso y que sigue siendo empleado por los alfareros locales para cocer las tradicionales piezas de barro. La alfarería, de hecho, es uno de los oficios más arraigados del municipio, y aún hoy se pueden visitar talleres donde se mantiene viva esta tradición ancestral.
Berja
Situado al sur de la provincia de Almería, a los pies de la imponente Sierra de Gádor y a tan solo 14 kilómetros del mar, el municipio de Berja es uno de los destinos más completos y sorprendentes del Poniente Almeriense. Su privilegiada ubicación, entre el mar y la montaña, lo convierte en un lugar ideal tanto para los amantes de la historia como para quienes buscan naturaleza y tranquilidad.
Uno de los grandes atractivos de Berja son sus numerosos manantiales y fuentes naturales, que han dado fama a la localidad y que la convierten en un auténtico oasis dentro de esta tierra de clima seco. Estos manantiales han marcado históricamente el desarrollo del pueblo y siguen siendo un símbolo de identidad local.
En cuanto a su patrimonio histórico, Berja cuenta con valiosos vestigios de su pasado romano, entre los que destacan los restos de un anfiteatro, un acueducto y varios mosaicos de gran belleza, muy similares a los hallados en la antigua Pompeya. Estas piezas, que demuestran la importancia de la ciudad en época romana (cuando era conocida como Vergi), se conservan en parte en el Centro de Interpretación de la Historia de Berja, un excelente lugar para comprender su evolución a lo largo de los siglos.
Entre los edificios religiosos más importantes destaca el imponente Santuario de la Virgen de Gádor, patrona del municipio, situado en un promontorio desde donde se domina toda la vega virgitana. También sobresale la majestuosa Iglesia de la Anunciación, del siglo XVI, uno de los templos más importantes de la provincia por su tamaño y valor arquitectónico.
Berja es también punto de partida de numerosas rutas de senderismo por la Sierra de Gádor, donde los paisajes montañosos, los caminos entre pinos y las vistas al mar Mediterráneo forman un entorno perfecto para los amantes del turismo activo.
Rodalquilar
Ubicado en pleno corazón del Parque Natural del Cabo de Gata-Níjar, y perteneciente al municipio de Níjar dentro de la comarca Metropolitana de Almería, el pequeño núcleo de Rodalquilar es uno de los lugares más singulares y con más personalidad de la provincia. Su pasado minero, su belleza paisajística y su vinculación con el cine lo convierten en un destino imprescindible para quienes visitan esta parte del Mediterráneo.
Rodalquilar es especialmente conocido por sus antiguas minas de oro, que estuvieron en funcionamiento desde finales del siglo XIX hasta los años 80 del siglo XX. Las ruinas de las instalaciones mineras, con sus estructuras abandonadas y su paisaje árido y casi lunar, ofrecen una imagen fascinante y cargada de historia. Hoy en día se pueden recorrer mediante rutas señalizadas que permiten adentrarse en el pasado minero del pueblo, acompañadas de paneles interpretativos y visitas guiadas.
Otro de los puntos destacados es su anfiteatro natural, un impresionante conjunto de montañas que encierran el valle de Rodalquilar, creando una atmósfera única. También merece una visita la Batería de San Ramón, una antigua fortificación militar situada junto al mar, o la histórica Torre de los Alumbres, construida en el siglo XVI para proteger la costa de los ataques piratas. Igualmente interesante es la Torre de los Lobos, situada sobre un promontorio volcánico con vistas panorámicas impresionantes.
En el núcleo urbano encontramos el Jardín Botánico del Albardinal, un espacio donde se conservan y explican las especies vegetales propias del entorno semiárido del Cabo de Gata, contribuyendo a la divulgación y protección del patrimonio natural del parque. Además, Rodalquilar alberga la Oficina Gestora del Parque Natural del Cabo de Gata-Níjar, punto clave para quienes deseen conocer mejor las rutas, normas y zonas protegidas del entorno.
Gracias a sus paisajes únicos y su estética singular, Rodalquilar ha sido escenario de numerosas películas, videoclips y anuncios publicitarios. Entre los títulos más famosos rodados en sus inmediaciones figuran Indiana Jones y la última cruzada, La muerte tenía un precio o Los guerreros del sol, lo que ha reforzado aún más su proyección como destino cinematográfico.
Como curiosidad, cabe destacar que en sus minas se descubrió un mineral nuevo al que se le dio el nombre de rodalquilarita, un homenaje directo al lugar que lo vio emerger.
La Almadraba de Monteleva
En pleno corazón del Parque Natural del Cabo de Gata-Níjar, y perteneciente a la ciudad de Almería, se encuentra La Almadraba de Monteleva, una pequeña y pintoresca pedanía que parece detenida en el tiempo. Este antiguo poblado pesquero, enclavado junto a las históricas salinas de Cabo de Gata, ofrece uno de los paisajes más evocadores y fotogénicos de todo el litoral almeriense.
Su imagen más icónica es la Iglesia de Las Salinas, inaugurada en 1907 y situada a pocos metros del mar. Con su silueta blanca recortada contra el azul del cielo y el telón de fondo de las salinas, se ha convertido en símbolo del parque natural y en uno de los lugares más fotografiados de la zona. Su sencillez y aislamiento la dotan de una belleza serena y poética.
El entorno de La Almadraba de Monteleva es de una riqueza natural excepcional. Las salinas que le dan nombre están en activo y constituyen un importante humedal protegido, lugar de paso y nidificación de numerosas especies de aves, entre ellas los llamativos flamencos rosas, visibles especialmente entre los meses de primavera y otoño. Este hecho convierte la zona en un paraíso para los amantes de la ornitología y la fotografía de naturaleza.
El pequeño núcleo urbano se caracteriza por sus casas blancas de una sola planta, construidas con gran sencillez y alineadas junto a la línea de costa. Esta arquitectura humilde, tradicional y funcional refleja el origen marinero del lugar y aporta una atmósfera auténtica y apacible que encandila al visitante.
Sus playas, tranquilas y apenas urbanizadas, invitan al descanso y al contacto directo con la naturaleza. A pocos minutos se encuentra también el famoso Faro de Cabo de Gata, otro lugar imprescindible para completar la visita.
Abrucena
Situado en el norte de la provincia de Almería, en plena falda de Sierra Nevada, el municipio de Abrucena forma parte de la comarca de Los Filabres-Tabernas y es una joya poco conocida que cautiva por su entorno natural y su aire rural auténtico.
Este encantador pueblo blanco se asienta entre montañas, a unos 870 metros de altitud, rodeado de pinares, senderos y barrancos que lo convierten en un excelente punto de partida para rutas de senderismo y actividades de montaña, especialmente en el Parque Nacional de Sierra Nevada. Su clima de media montaña, la pureza de su aire y la tranquilidad de sus calles invitan al descanso y a la desconexión.
Uno de los principales elementos de su patrimonio histórico es el Castillo de Abrucena, conocido también como «El Castillejo», una antigua fortaleza de origen musulmán que se alza sobre una colina y que ha sido declarada Bien de Interés Cultural. Desde sus ruinas se obtienen espectaculares vistas panorámicas del valle y del pueblo.
En su casco urbano destacan también algunas construcciones tradicionales, como la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Anunciación, del siglo XVI, y varios ejemplos de arquitectura popular alpujarreña, con calles estrechas, casas encaladas y balcones floridos.
Abrucena conserva intacto ese espíritu rural que lo hace tan especial. A lo largo del año, mantiene vivas sus fiestas populares y costumbres, entre las que destacan las celebraciones patronales en honor a San José, así como diversas actividades culturales y gastronómicas que muestran la identidad de la comarca.
Lucaimena de las Torres
Lucainena de las Torres es un pintoresco municipio que forma parte de la comarca de Los Filabres-Tabernas, situado a una altitud de 542 metros sobre el nivel del mar, en pleno corazón de la Sierra de Alhamilla. Este enclave combina la esencia de un pueblo tradicional andaluz con la modernidad de un entorno natural y energético en plena evolución
El paisaje que rodea a Lucainena de las Torres es especialmente destacado por su parque eólico La Noguera, una de las infraestructuras de energía renovable más importantes de la provincia. Este parque representa el compromiso con el desarrollo sostenible y la conservación del entorno, integrándose en un territorio de gran valor natural y belleza.
Además, los hornos de calcinación son un vestigio importante del pasado minero del municipio. Utilizados entre los siglos XIX y XX para el tratamiento de minerales como el hierro y el plomo, estas construcciones de piedra y ladrillo, con sus imponentes chimeneas, forman parte del patrimonio industrial local y hoy se conservan como un testimonio histórico que se puede visitar para comprender la importancia de la minería en la zona.
El casco urbano mantiene su encanto tradicional, con casas blancas, calles estrechas y plazas acogedoras donde se respira un ambiente tranquilo y auténtico. La localidad es un punto de referencia para quienes disfrutan del turismo rural y las actividades al aire libre, ya que se encuentra rodeada de espacios ideales para el senderismo y la observación de la naturaleza.
Lucainena de las Torres destaca no solo por su patrimonio natural y paisajístico, sino también por su rica vida cultural y sus festividades, que mantienen vivas las tradiciones locales y ofrecen a visitantes y residentes una experiencia auténtica de la Almería rural.















Laujar de Andarax es uno de los pueblos más bonitos de Almería. Se puede disfrutar del nacimiento del río Andarax y de diferentes rutas de densidad maravillosas. El pueblo es muy bonito y tranquilo.
Para mi el pueblo mas bonito es cuevas del almanzora. me gustaria tener mas tiempo en mis viajes para conocer otros pueblos.
LA playa, tapas y comercio hacen de Garrucha un pueblo precioso para vivir o visitar.
En Cuevas de Almanzora,nació mi madre. En 1929llego a Argentina.Siempre me hablo de su pueblo al que tanto amaba.En 1970 la lleve aEspaña,pero no visito su pueblo,porque sentía tristeza de haberlo dejado.Yo su hija amo su tierra. Vivo en Buenos Aires.
Uno de los pueblos más bonitos de Almería sería San Juan de los Terreros. Sus playas paradisíacas, el castillo, los chiringuitos y su gente lo caracterizan. Os animo a que lo visitéis… Os gustará! Saludos Javier Ávalos Carrillo. Canal de YouTube Javi Drone Almería.
Para mí Vélez Rubio, es un pueblo de encanto, tiene muchos edificios Barrocos del siglo XVI, resaltando la monumental Iglesia de la Encarnación con un retablo único, considerada la mejor de la provincia almeriense.
Fondon es un pueblo precioso lleno de encanto, se pueden hacer muchos senderos , disfrutar de su rio, de su montaña y de su gente.
Serón y Sierro deberían estar en esa lista
Me gusta San José. Tiene mucho encanto y reune los requisitos de turismo sostenible y construcción respetuosa
Hola ,sin ningún lugar a dudas,para mi es ALMOCITA…..,sin comentarios,HAY QUE VERLO!!!!!!!!,Sin desmerecer por supuesto los expuestos anteriormente
El mejor pueblo de Almería es Lubrín, por su gastronomías, sus productos locales como aceite, miel, migas, cabrito y su repostria, situado en la sierra de filabres, su gente amable y cordial.