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Los 21 Pueblos más bonitos de Castilla-La Mancha

Casas Rurales en Castilla-La Mancha

Descubre los pueblos más bonitos de Castilla la Mancha que puedes visitar, una comunidad que destaca por su gran atractivo turístico, pero que está llena de parajes de gran belleza e interés turístico por todas sus provincias.

Aquí te mostramos los pueblos de Castilla la Mancha con encanto que tienes que visitar si estás pensando en hacer turismo por esta comunidad, y es que vale la pena visitar estas atractivas localidades, ya sean en la provincia de Toledo, Cuenca, Albacete, Ciudad Real o Guadalajara.

Además, si estás pensando en ir a Castilla la Mancha a visitar estos pueblos con encanto y lugares de interés, puedes buscar una casa rural en Castilla La Mancha entre todos los alojamientos rurales que tenemos disponibles en alguno de estos pueblos turísticos que ver en Castilla la Mancha.

Pueblos más bonitos de Castilla-La Mancha

Almagro

Almagro es uno de los pueblos más bonitos para visitar en Castilla-La Mancha. Este municipio de Ciudad Real tiene un origen posiblemente árabe, su nombre se debe al color rojizo de la arcilla utilizada en la construcción de muchos de sus edificios, y hay un interesante patrimonio que ver en Almagro.

Almagro Castilla la Mancha

El centro neurálgico de cualquier pueblo español es su plaza. La plaza Mayor de Almagro ha sufrido diferentes remodelaciones y destaca por su curiosa estética. Tiene una forma rectangular, está rodeada por soportales bajo balconadas pintadas de color verde y alberga el Ayuntamiento. En las inmediaciones de la plaza se pueden visitar las iglesias de San Agustín y de San Bartolomé y los museos del encaje y del teatro. Sin embargo, el mayor punto de interés turístico de esta plaza es el Corral de Comedias de Almagro, ya que es el único que se conserva del siglo XVII. Este patio interior con columnas y dos niveles tiene capacidad para unas 300 personas y ha servido como posada y mesón. Actualmente sirve cada mes de julio para albergar el Festival Internacional de Teatro Clásico y se puede visitar el espacio para conocer su historia.

También cerca de la plaza está otro lugar que ver en Almagro: el almacén de Fúcares. Este edificio del siglo XVI fue construido por la familia alemana Fugger, que ayudó al emperador Carlos V y trajo a Almagro la banca moderna y el encaje de bolillos. Actualmente es un centro de formación universitario pero se puede visitar. Callejeando por Almagro se pueden descubrir sus tranquilas vías y otros edificios como el palacio de los Condes de Valparaíso, el monasterio o el convento de la Asunción de Calatrava.

Y si por algo también es conocida Almagro es por sus míticas berenjenas. La gastronomía manchega es espectacular, pero en esta ciudad encontrarás berenjenas encurtidas en todas las tiendas y en cualquier bar o restaurante como aperitivo así que no olvides degustarlas durante tu visita.

Alcalá del Júcar

Esta localidad se encuentra en la comarca de La Manchuela, de Albacete, y está considerada conjunto Histórico-Artístico por la riqueza y belleza de su patrimonio. Sus bonitas casas blancas se reparten por la colina sobre las hoces del río Júcar, vigiladas por su imponente castillo. Pero hay otras muchas cosas interesantes que ver en Alcalá del Júcar durante tu visita.

Alcalá del Júcar Albacete

El castillo de Alcalá del Júcar es su monumento más icónico. Su origen es árabe y tiene un torreón pentagonal y dos torres pequeñas circulares del siglo XV. Por los alrededores también se conservan restos de la antigua muralla. Descendiendo hacia el pueblo, se pueden visitar las cuevas de Alcalá del Júcar, ya que la mayoría se las casas están excavadas en la propia montaña. Las cuevas del Diablo fueron excavadas por una familia del pueblo para guardar el ganado en 1905 y actualmente se pueden recorrer sus largos pasillos con objetos antiguos. En el casco histórico también está el templo más importante de Alcalá del Júcar, la iglesia de San Andrés, que combina los estilos gótico y barroco y que es visible desde casi cualquier punto del pueblo por su ubicación en una empinada calle y por su alta torre. Por último, por su forma ovalada, la plaza de toros de Alcalá del Júcar es una de las más curiosas de España.

Ya en la parte baja y cruzando el río, está el puente romano de Alcalá del Júcar, uno de sus lugares más emblemáticos. En realidad, no es de origen romano, pero sí lo parece. Es del siglo XIV y ha sufrido innumerables modificaciones por las riadas. Siguiendo hacia las afueras del pueblo, a 3 kilómetros, se encuentra la ermita de San Lorenzo. Esta construcción neoclásica sufrió un hundimiento y se restauró totalmente. También alberga una imagen de San Lorenzo Martil, patrón de Alcalá del Júcar.

El entorno natural de Alcalá del Júcar permite la organización de actividades por el río, como la Ruta del Agua que recorre todo el perímetro del pueblo. Hay zonas de recreo, saltos de agua y se pueden practicar deportes como el paddle surf.

Sigüenza

Sigüenza es uno de los lugares para visitar en Castilla La Mancha, situado al norte de la provincia de Guadalajara, está declarada como Conjunto Histórico-Artístico y tiene un gran interés para los amantes del turismo cultural. Se sitúa al norte, casi en el límite con la provincia de Soria, y en el eje que une Zaragoza y Madrid, prácticamente a la misma distancia de ambas. Durante siglos, ha sido una de las poblaciones más importantes del país y ha estado habitada por diferentes civilizaciones, de ahí el importante patrimonio que ver en Sigüenza.

Sigüenza Guadalajara

El castillo de Sigüenza domina la ciudad. Actualmente es un Parador, pero pueden visitarse varias de sus estancias muy bien conservadas. El siguiente monumento importante es la catedral de Sigüenza, que data del siglo XII y combina los estilos románico y gótico. Su figura más importante es El Doncel, una escultura realista de gran valor, aunque tiene otras obras de arte impresionantes. La entrada incluye el Museo Diocesano donde está el famoso cuadro de ‘La anunciación’ de El Greco.

La plaza Mayor de Sigüenza era el lugar donde se celebraba el mercado y alberga el Ayuntamiento. Desde aquí parte la calle Mayor, la más bonita del municipio. Paseando por la parte antigua de Sigüenza, conocida como las Travesañas, se pueden visitar la iglesia de San Vicente, la Casa del Doncel o palacio de los Marqueses de Bédmar, la iglesia de Santiago, la plazuela de la Cárcel y la judería de Sigüenza, la iglesia de Santa María y las puertas de la muralla: el arco del Portal Mayor que separa el barrio judío y la morería y las puertas del Sol y de Hierro.

La parte baja de la ciudad, alrededor del parque de la Alameda, es la zona más animada y perfecta para comer o tomarse algo. Además, hay más edificios interesantes como la ermita de San Roque, el convento de las Clarisas, la ermita del Humilladero y el convento de las Ursulinas.

El entorno de Sigüenza es tan interesante como la ciudad en sí misma. Aunque hay municipios muy turísticos, lo más llamativo son los parajes naturales como las Salinas del río Salado y su valle o el Parque Natural del Barranco del Río Dulce, famoso por los rodajes de Félix Rodríguez de la Fuente.

Consuegra

En sus orígenes, Consuegra se situaba en lo alto del cerro Calderico, pero con la dominación romana descendió a sus pies. Este municipio manchego tiene una larga tradición rural y está a menos de 70 kilómetros de la capital de la provincia, Toledo.

Consuegra Toledo

No hay elemento más manchego y quijotesco que los molinos de viento, así que en Consuegra no pueden faltar. Este municipio encabeza la ruta de los molinos de La Mancha, ya que cuenta con una docena ubicados en el cerro Calderico. Un paseo por la naturaleza para ver lo mismo que se imaginaba Cervantes mientras escribía su obra maestra, solo faltan Don Quijote y Sancho luchando contra estos gigantes. Otro de los monumentos que ver en Consuegra y en su cerro es el castillo medieval de La Muela. Aquí se produjo la famosa batalla de Consuegra en 1097 y todas sus dependencias son visitables.

Pasear es la mejor opción para conocer el núcleo urbano de Consuegra. Caminando entre sus callejuelas con encanto se llega a la plaza de España, el centro del pueblo. Alberga el actual Ayuntamiento unido por un arco a la torre del reloj y el edificio de Los Corredores con una bonita balconada de madera tallada, donde se encuentra el Museo Arqueológico Municipal. No podía faltar los templos religiosos, entre los que destacan la parroquia de Santa María la Mayor, que guarda una imagen de la patrona de Consuegra (la Virgen Blanca) y de estilo mudéjar toledano; la ermita del Santísimo Cristo de la Veracruz, que fusiona un estilo barroco con el castellano mudéjar y la iglesia de San Juan Bautista, a orillas del río Amarguillo.

A las afueras de Consuegra quedan restos del pasado romano de Consuegra, una antigua presa romana en el camino que va hasta el santuario del Cristo de Urda y que es la infraestructura hidráulica mejor conservada y más larga del imperio romano de Occidente.

Casas Rurales en Castilla-La Mancha

Villanueva de los Infantes

El casco histórico de Villanueva de los Infantes es muy fácil de recorrer a por gracias, en parte, a su trazado prácticamente simétrico. El centro neurálgico es la plaza Mayor que data del siglo XVII y es de estilo neoclásico. En sus laterales tiene edificios con arcos de medio punto entre los que destaca el Ayuntamiento. También alberga la casa Rectoral y la iglesia parroquial de San Andrés Apóstol, en cuya capilla de los Bustos fue enterrado Quevedo. Tras la plaza se encuentran el hospital de Santiago, la capilla del Remedio y la antigua alhóndiga.

Villanueva de los Infantes Ciudad Real

Pero esos no son los únicos edificios que ver en Villanueva de los Infantes. Sus calles están repletas de edificios civiles relevantes como la casa del Arco, la casa de los Estudios, la casa del Caballero del Verde Gabán que sale descrita en la segunda parte de ‘Don Quijote de la Mancha’ o los palacios de Melgarejo, de los Ballesteros y de los Rueda. También hay interesantes edificios religiosos como las iglesias de las Clarisas y de la Trinidad o el convento de Santo domingo y actual hotel.

Ya fuera del pueblo, otras cosas que ver en Villanueva de los Infantes son el santuario de la Virgen de la Antigua con la patrona del municipio y dos restos arqueológicos. El primero es el edificio columnado de Jamila, cerca del templo anterior, que fue el poblado iberorromano que dio origen al pueblo. El segundo es el puente de Triviño, un vestigio romano remodelado.

Los amantes de la naturaleza encontrarán un paraíso en el Parque Natural Lagunas de Ruidera, a poco más de 40 kilómetros de Villanueva de los Infantes. Este singular paraje está formado por quince lagunas de gran valor medioambiental y paisajístico. Además de su interesante fauna y flora, hay zonas de baño y muchas actividades recreativas disponibles.

Tembleque

Tembleque es otra de los lugares a visitar en Castilla La Mancha, y mas concretamente en la provincia de Toledo. Está situado a 56 kilómetros de la capital provincial. Su centro neurálgico el principal punto de interés que ver en Tembleque es el conjunto urbanístico que forman la plaza Mayor y la plaza de la Orden de San Juan.

Tembleque Toledo

La plaza Mayor fue inaugurada por Felipe IV y tiene una estética muy similar a los tradicionales patios de comedia con una forma cuadrada, pórticos con columnas de granito, corredores de madera en la planta superior decorados con la Cruz de Malta que servía de gradas para los espectáculos y un gran torreón que hacía la función de palco de autoridades. El edificio destacado de la plaza es el Ayuntamiento de estilo barroco, aunque también es una visita imprescindible el Museo Etnográfico con una extensa colección de fotografías y objetos del lugar. El edificio distribuye las estancias en torno a un bonito patio manchego y alberga la Oficina de Turismo de Tembleque.

Otras cosas que ver en Tembleque son la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción como principal templo del pueblo, la casa de las Torres como ejemplo de construcción indiana, la ermita de la Veracruz que se hizo a semejanza del Santo Sepulcro de Jerusalén y que actualmente alberga la biblioteca municipal y las ermitas de la Purísima Concepción y del Santísimo Cristo del Valle.

Si por algo se conoce a Tembleque es por ser una de las paradas en la Ruta de los Molinos de Viento de Castilla-La Mancha. A las afueras del pueblo hay varios molinos de viento de los que se han restaurado dos (un tercero es propiedad privada). Al aparecer Tembleque en las aventuras de Don Quijote de la Mancha, este es el primer pueblo en el camino que recorre estos lugares por la autopista que une Madrid con Andalucía.

Ayna

‘La Suiza Manchega’, así se conoce comúnmente al municipio albaceteño de Aýna, a unos 60 kilómetros de la capital de su provincia. Y es que su emplazamiento y su paisaje, en la zona más profunda de la garganta del río Mundo rodeada de impresionantes paredes de la sierra de Alcaraz, recuerdan al país alpino.

Ayna Albacete

Antes de llegar a Aýna hay varios miradores que permiten augurar la belleza de este pueblo. El primero es el mirador del Diablo, un lugar que tiene unas impresionantes vistas panorámicas de la garganta del río Mundo con Aýna a sus pies. El segundo es un pequeño recodo de la carretera donde se ha colocado una réplica de la motocicleta con sidecar que aparece en la película ‘Amanece que no es poco’. Y es que esta cinta hizo popular a este y a otros pueblos de alrededor.

Ya dentro del casco urbano, lo primero que ver en Aýna es la iglesia de Santa María de lo Alto, el principal templo religiosos que tardó en inaugurarse más de cuatro siglos. También se pueden visitar la ermita de Nuestra Señora de los Remedios situada en la calle Mayor y la ermita del Santo Cristo de las Cabrillas. En la plaza Mayor de Aýna se encuentra el Ayuntamiento y el Museo Etnográfico.

En las afueras de Aýna se pueden contemplar los restos del castillo de Yedra, una antigua fortaleza islámica construida sobre la cueva de los Moros. De la construcción original poco queda, pero se tienen unas vistas muy bonitas desde el mirador de los Mayos ya que entre las rocas se abre un balcón con vistas al valle.

Una de las principales cosas que ver en Aýna es la cueva del Niño. En plena naturaleza se esconde el máximo exponente del arte rupestre de la provincia de Albacete. Una cueva de 60 metros de profundidad a orillas del río Mundo con pinturas paleolíticas que constituyen el único enclave mediterráneo peninsular que combina arte paleolítico y arte levantino.

Belmonte

El lugar más importante que visitar en Belmonte es su castillo. Lo mandó edificar el primer marqués de Villena, Juan Pacheco, sobre el cerro de San Cristóbal. El castillo de Belmonte es uno de los mejor conservados de toda Castilla-La Mancha y en su visita llaman la atención sus torres, su patio y sus salones. Bajando desde el castillo hacia el pueblo se puede atravesar la muralla del siglo XV que rodeaba el pueblo y que aún conserva tres de sus puertas.

Castillo de Belmonte Cuenca

Ya en la entrada al casco urbano se encuentra la colegiata de San Bartolomé, otro de los lugares que ver en Belmonte. Este templo de estilo gótico manchego tiene unas dimensiones espectaculares y en su interior alberga la pila bautismal de Fray Luis de León. Tras la colegiata está el palacio del infante de don Juan Manuel, el antiguo alcázar de Belmonte reconvertido en un hotel al que se puede acceder para ver los restos de la torre del homenaje.

Paseando por sus tranquilas calles se van descubriendo los encantos del pueblo como la plaza del Pilar, el mejor lugar donde hacer una parada después de todas las cosas que hacer el Belmonte. Se puede descubrir también el palacio de Buenavista, el corral de comedias, el Hospital de San Andrés y otros templos religiosos como la ermita de Nuestra Señora de Gracia y el convento de los Jesuitas.

Como buena ciudad manchega, hay molinos que ver en Belmonte, en las colinas cercanas que forman parte de la famosa Ruta del Quijote, como los municipios vecinos de Mota del Cuervo, El Toboso y Campo de Criptana.

Alcaraz

A las faldas del cerro de San Cristóbal de la sierra de Alcaraz, este es uno de los pueblos más bonitos de Albacete, a 80 kilómetros al suroeste de la capital de la provincia. Alcaraz tiene un conjunto artístico impresionante por sus espectaculares monumentos, pero también hay mucho que ver en Alcaraz gracias a su bonito entorno natural junto al Parque Natural Calares del Mundo y de la Sima.

Alcaraz Albacete

El lugar más emblemático de Alcaraz y, por tanto, la primera parada de la visita al pueblo es la plaza Mayor. Este conjunto renacentista rectangular está dominado por las torres enfrentadas: la de la iglesia de la Trinidad y la torre del Tardón. Aquí también se encuentran el Ayuntamiento y las lonjas de la Regatería y la del Corregidor. Atravesando la plaza se llega a otra más pequeña que da entrada a la iglesia de la Santísima Trinidad, el templo más importante con un bonito patio desde el que se ven las dos torres que hemos mencionado.

Otras cosas que ver en Alcaraz son sus casonas tradicionales entre las que destacan la casa de los Galiano y la casa de la Justicia con la Oficina de Turismo, el monasterio de Santa María Magdalena, la torre de Gorgojí, el taller de alfombras de Trinidad García y el convento de San Francisco.

Ya a las afueras del pueblo, no puede faltar la visita a las ruinas del castillo de Alcaraz. La fortaleza es sí no es lo más interesante por su estado, pero tiene las mejores vistas de la sierra de Alcaraz y del pueblo con sus llamativas torres renacentistas. A 6 kilómetros está el santuario de Nuestra Señora de Cortes, un templo del siglo XVII sobre una colina con un bonito retablo barroco.

La sierra de Alcaraz, perteneciente a la cordillera Bética, tiene innumerables puntos de interés y rutas que recorrer. Pero, sin duda, el mayor paraje natural que visitar cerca de Alcaraz es el Parque Natural Calares del Mundo y la Sima donde se puede caminar hasta el nacimiento del río Mundo en el municipio de Riópar.

Campo de Criptana

Campo de Criptana es uno de los pueblos más bonitos de Ciudad Real provincia. Su papel protagonista en uno de los míticos pasajes de la novela ‘Don Quijote de la Mancha’ de Cervantes le ha dado fama mundial, pero hay mucho más que ver en Campo de Criptana.

Campo de Criptana Molinos de viento

Lo más importante que ver en Campo de Criptana también es lo que le ha hecho famosa: sus molinos de viento. Llegó a tener 34 molinos de viento, la mayor concentración de Castilla-La Mancha, pero aún conserva 10 de ellos en perfecto estado de los que tres datan de principios del siglo XVI. Esos son el Infanto, el Burleta y el Sardinero, pero hay otros interesantes del siglo XX como el Cariari dedicado a la pintura, el Inca Garcilaso dedicado a la labranza y el Culebro dedicado a la actriz autóctona Sara Montiel con sus objetos personales. Este conjunto parece ser que sirvió de inspiración a Cervantes para escribir el pasaje en el que Don Quijote se enfrentaba a los gigantes, por eso también es uno de los puntos de la famosa Ruta de Don Quijote que discurre por diferentes lugares de la Mancha.

Bajo los molinos comienza un barrio con pronunciadas pendientes que se conoce como el ‘albaicín criptense’, plagado de casas típicas manchegas encaladas con zócalo azul añil. Entre las cosas que ver en Campo de Criptana por su casco urbano están la casa del Pósito que alberga el Museo Municipal, la casa cueva la Despensa y el Museo Espacio para los Artesanos. En cuanto a edificios religiosos que visitar en Campo de Criptana se encuentra el convento del Carmen y la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.

Oropesa

El municipio de Oropesa está al noroeste de la provincia de Toledo, a solo 117 kilómetros de la capital. Su historia se remonta hasta su conquista romana para después pasar a manos de musulmanes y ser reconquistada en el siglo XI, lo que le ha dotado de importantes monumentos que ver en Oropesa.

Oropesa Toledo

Al visitar Oropesa, lo ideal es empezar por su edificación más importante: el castillo de Oropesa. Actualmente alberga el Parador Nacional de Turismo pero se puede visitar su interior para conocer el castillo viejo, una fortaleza árabe del siglo XII, y el castillo nuevo, una construcción del siglo XV con una gran Torre del Homenaje. El Palacio Condal se encuentra dentro del recinto amurallado. Muy cerca está el templo más importante del pueblo, la iglesia parroquial de la Asunción. Su interior de una sola nave es muy sencillo, pero destaca su portada plateresca del siglo XVII. La Oficina de Turismo de Oropesa está en el antiguo hospital de San Juan Bautista, en la misma zona que los edificios anteriores. La plaza del Navarro es el centro neurálgico y, además de estar rodeada de comercios y locales de hostelería, alberga la antigua biblioteca, la Torre del Reloj y el Ayuntamiento. Sin embargo, el edificio más reconocible de Oropesa es el antiguo ayuntamiento por sus peculiares arcos. Otros lugares importantes son el convento de las Misericordias, la capilla de San Bernardo y sus callejuelas para ir descubriendo los restos de la antigua muralla.

El entorno natural también es ineludible: yacimientos arqueológicos como los dólmenes de El Gordo, los embalses de Valdecañas y Navalcán, la Reserva Fluvial Sotos del río Guadyerbas y arenales del baldío de Velada y hasta la sierra de Gredos a solo 60 kilómetros.

Atienza

Atienza es uno de los pueblos más bonitos de Guadalajara y, por extensión, de toda Castilla La Mancha. Se trata de una bella villa medieval declarada Bien de Interés Cultural y situada al norte de la provincia de Guadalajara, en plena Serranía de Guadalajara y que reúne en sus calles construcciones de influencia musulmana y cristiana.

Atienza Guadalajara

El castillo de Atienza es uno de sus principales monumentos y domina la villa sobre un peñón. Fue construido por los árabes y reconstruido tras la Reconquista, aunque actualmente solo queda en pie la puerta de entrada, la Torre del Homenaje de tres pisos y parte de la muralla que conserva arcos y puertas: arco Arrebatacapas, las puertas de la Nevera y de la Guerra y los arcos de la Virgen y de la Escuela Vieja. Muy cerca está la iglesia de Santa María del Rey, junto al cementerio, y estaba unida al castillo por unos túneles hoy cerrados. Otro túnel llegaba hasta la iglesia de San Salvador, ya en extramuros, que hoy en día es una vivienda particular.

Hacia el casco histórico se encuentra la plaza de toros de Atienza y la iglesia de la Santísima Trinidad. El templo alberga el Museo de la Santísima Trinidad y el Museo de la Cofradía de La Caballada. En la plaza del Trigo se organizaban los festejos taurinos antes de que existiera la plaza de toros y está la iglesia de San Juan del Mercado, pero el centro del pueblo es la plaza de España. Además de ser el lugar más turístico donde tomar algo y comer en Atienza, acoge el edificio del Ayuntamiento, un palacio del siglo XVI y está rodeada de típicas casas castellanas con soportales. Otros de los monumentos más importantes que ver en Atienza es el antiguo palacio de Atienza, actual hotel, la fuente del tío Victoriano y la iglesia de San Gil.

A las afueras de Atienza se puede visitar la iglesia de San Bartolomé, que alberga un museo con el mismo nombre, la ermita de la Soledad y una fuente de sillar del siglo XVI. La fiesta más conocida del pueblo es la Caballada de Atienza en honor a los arrieros que liberaron al rey Alfonso VIII de niño de su tío Fernando II de León.

Valverde de los Arroyos

Valverde de los Arroyos es uno de los pueblos más bonitos de Guadalajara, a unos 75 kilómetros al norte de la capital de la provincia. Su singular arquitectura hace que sea uno de los municipios de referencia dentro de la conocida Ruta por los Pueblos Negros. Además de su patrimonio, hay mucho que ver en Valverde de los Arroyos y en su entorno al encontrarse dentro del Parque Natural Sierra Norte de Guadalajara.

Valverde de los Arroyos Guadalajara

La arquitectura autóctona de los pueblos negros de Guadalajara se basa en el uso de la piedra gneis y de la pizarra oscura en los tejados. Así que paseando por el casco urbano de Valverde de los Arroyos se pueden apreciar estar construcciones en todo su esplendor. El centro neurálgico del pueblo es su plaza Mayor con una pintoresca fuente de piedra y pizarra que se mimetiza con las casas cuyas fachadas están repletas de plantas trepadoras. Allí también está la iglesia de San Ildefonso y el Museo Etnográfico que se encuentra en la antigua escuela y casa del maestro. Otra de las cosas que ver en Valverde de los Arroyos es la ermita de la Virgen de Gracia en la entrada del pueblo, un pequeño templo que sirvió de cementerio.

Uno de los mayores atractivos de Valverde de los Arroyos es su entorno natural. Recorriendo unos sencillos senderos durante poco más de una hora se llega a la cascada de Despeñalagua, también conocida como Chorreras de Despeñalagua. Al final de la ruta, sencilla pero no apta para carritos de niños, se contempla esta maravilla. Durante más de 70 metros, el cauce del río cae por la roca formando diferentes saltos de agua por el pico Ocejón. Y precisamente a ese pico hay otras rutas de no mucha dificultad para los amantes del senderismo de montaña. También se puede conocer la elaboración de una de las mejores mieles de España recorriendo la Ruta de la Miel que pasa por el paraje natural del Gollindo y está repleta de arbustos de tomillo y romero que sirven a las abejas durante la primavera.

Alarcón

Alarcón es uno de los pueblos más bonitos de Cuenca y pertenece a la famosa comarca de La Manchuela, al sur de la provincia. Su importancia viene dada por su extensa historia que lo ha dotado con un conjunto artístico singular, pero también por su entorno natural, pues el núcleo urbano está literalmente rodeado por el cauce del río Júcar. Por eso y por el cercano pantano con el que comparte nombre, hay mucho que ver en Alarcón y en sus alrededores.

Alarcón Cuenca

Ya al llegar al pueblo llama la atención el embalse de Henchidero que abastece el trasvase Júcar-Segura. Pero lo mejor es que para entrar el núcleo urbano hay que cruzar una de las puertas de la antigua muralla que lleva directamente al castillo de Alarcón. Esta fortaleza tuvo que ser reconstruido y ahora es un Parador Nacional que permite visitar su patio y su torre del homenaje con las mejores vistas del pueblo.

Como es habitual en los pueblos, su centro neurálgico es la plaza Mayor, pero también es habitual que su principal patrimonio monumental esté relacionado con la iglesia católica. Lo mejor de Alarcón es que su distribución permite ver esos monumentos fácilmente de camino a la plaza desde el mismo castillo. La primera parada es la iglesia de Santa María, la única que mantiene el culto y que llama la atención por su entrada de estilo plateresco simulando un arco del triunfo. La segunda parada es la iglesia de Santo Domingo de Silos que se usa como sala de exposiciones y la siguiente la iglesia de la Santa Trinidad, la más antigua. Por último, se llega a la plaza Mayor (o plaza del Infante Don Juan Manuel) con forma cuadrada y porticada que alberga el palacio del Concejo y, como no, la iglesia de San Juan Bautista. Este es el templo religioso más importante que ver en Alarcón gracias, en parte, al impresionante mural iconográfico y contemporáneo que viste sus paredes y techos.

Ya fuera del centro de Alarcón, se puede visitar la torre de los Alarconcillos, un edificio defensivo con unas bonitas panorámicas del pueblo. Sirve como paso intermedio antes de llegar al embalse de Alarcón donde recorrer alguna ruta, darse un baño en el rio y pasar un día estupendo al aire libre.

Molina de Aragón

En el extremo oriental de la provincia de Guadalajara, el municipio de Molina de Aragón tiene un gran patrimonio que conocer. Además, al encontrarse cerca del Parque Natural del Alto Tajo,  hay muchos parajes que ver en Molina de Aragón y sus alrededores.

Molina de Aragón Guadalajara

El ‘Cantar del mío Cid’ dejó constancia del paso de Rodrigo Díaz de Vivar por Molina de Aragón en su camino hacia Valencia cuando pertenecía a los árabes. Precisamente el castillo de Molina de Aragón data de aquella época y es uno de los más grandes de España. En la parte más alta se encuentra la Torre de Aragón, que alberga el Museo del Castillo y todo el complejo se puede visitar desde la Oficina de Turismo.

Ya dentro de la villa, una de las cosas que ver en Molina de Aragón es la iglesia de San Martín, un templo del siglo XII. Otros edificios religiosos son la iglesia de Santa María la Mayor de San Gil, el templo más importante hasta que sufrió un grave incendio en el siglo XX; la iglesia de Santa Clara y la iglesia de San Pedro. El Ayuntamiento está en la plaza de España y desde aquí se puede recorrer el barrio de la judería de Molina de Aragón. Al final de estas callejuelas están los restos de la muralla medieval, la puerta del Baño y la puerta de Medina.

Los límites de Molina de Aragón discurren junto al río Gallo, por el paseo fluvial. El puente Viejo o Románico es una obra medieval de tres arcos que compone una de las estampas más bonitas de Molina de Aragón. Justo enfrente está el convento de San Francisco, fundado en el siglo XIII por doña Blanca Alfonso de Molina para albergar su sepulcro. Actualmente, la iglesia es la Casa de la Cultura y el claustro el Museo Comarcal de Molina de Aragón.

Desde Molina de Aragón no hay que dejar de visitar el barranco de la Hoz en el Parque Natural del Alto Tajo y otros muchos parajes naturales de la zona.

Mota del Cuervo

Mota del Cuervo es una localidad situada al sur de Cuenca y conocida con el nombre de Balcón de La Mancha. Se encuentra a los pies de una loma, encima de la cual hay siete molinos de viento, los verdaderos protagonistas de esta localidad.

Mota del Cuervo Cuencaº

Además de sus molinos, son obras destacables de su patrimonio arquitectónico la Iglesia de San Miguel Arcángel, el Convento del Verdinal, el edificio del Ayuntamiento, varias casonas y un número considerable de ermitas.

El entorno natural de Mota del Cuervo guarda parajes de gran belleza. Por su término municipal discurren los ríos Záncara y Saona, así como otros numerosos riachuelos, los cuales desembocan en las abundantes lagunas que posee su término, y que forman parte de los humedales Manchegos. Entre ellas podremos contemplar la Laguna de la Dehesilla, la de Manjavacas o la de Navalengua.

Yeste

La localidad albaceteña de Yeste de encuentra a unos 110 kilómetros al suroeste de la ciudad de Albacete, en la comarca de la Sierra de Segura y dentro del Parque Natural Calares del Mundo y de la Sima. Además de tener un interesante patrimonio y una mezcla de tradiciones andaluzas, murcianas y castellanas, hay mucho que ver en Yeste y en su entorno natural.

Yeste Albacete

Recomendamos empezar la visita a Yeste desde su castillo emplazado en una zona alta y con las mejores vistas de Yeste. La fortaleza conserva su bonito patio de armas con columnas y doble galería que alberga el Centro de Interpretación Medieval y sus antiguos calabozos con el Museo Etnológico de la localidad. Ambas visitas ayudan a conocer la historia de la comarca a través de los objetos de las distintas épocas.

Otras cosas que ver en Yeste con la iglesia de la Asunción tras atravesar la escalinata de la plaza del Ayuntamiento, el convento de Franciscanos Descalzos del siglo XVII, la ermita de Santiago del siglo XVI y las muchas casas solariegas que se distribuyen por sus callejuelas medievales, principalmente en la calle de los Guerreros, aunque destaca la casa del Vicario con su patio con columnas toscanas.

Pero Yeste ofrece mucho más que su casco urbano. Y es que el pueblo es un excelente punto de partida para conocer el Parque Natural Calares del Mundo y de la Sima. Este espacio protegido de la provincia de Albacete pasa desapercibido, pero esconde grandes monumentos naturales. En el territorio del vecino municipio de Riópar comienza la ruta que conduce hasta el famoso nacimiento del río Mundo. Tras recorrer kilómetros de galerías, el cauce del río Mundo sale al exterior por la cueva de los Chorros y compone una estampa de belleza inigualable. Además, aquí se produce un fenómeno mundialmente conocido como ‘el reventón’ cuando el agua sale a presión de la cueva al acumularse en las cavidades. Muchos científicos acuden a contemplarlo, pero cualquiera puede disfrutar de esta ruta durante todo el año. Los más atrevidos pueden concertar actividades de turismo activo como la que permite acceder al interior de la cueva de los Chorros, pero solo para personas experimentadas y acompañadas.

Pastrana

El pequeño pueblo de Pastrana es una de las joyas que ver en La Alcarria. El municipio fue declarado Conjunto Histórico-Artístico por la abundancia de monumentos. La villa ducal de Pastrana fue popular primero por la historia de la princesa Éboli y después por el escritor Camilo José Cela.

Pastrana Guadalajara

El Palacio Ducal de Pastrana es el principal monumento de la villa y se encuentra en la plaza de la Hora. Lo mandó construir y estuvo encerrada la princesa de Éboli durante 11 años, Ana de la Cerda y Castro, primera señora de la villa. Solo podía salir al balcón con rejas una hora al día, de ahí el nombre de la plaza que podía ver.

En la plaza del Ayuntamiento está la casa consistorial y la colegiata de Pastrana, un templo reformado en varias ocasiones y con un llamativo retablo mayor. La colegiata de Nuestra Señora de la Asunción alberga el Museo Parroquial, lleno de reliquias y de tapices de estilo gótico-flamenco, y la cripta donde yace la princesa de Éboli. Paseando por las calles de Pastrana se puede ver la fuente de los Cuatro Caños, datada en el siglo XVI, y pasear por la calle Palma, llena de casonas típicas como la casa del Caballero Calatravo. A pesar de haber sido una villa amurallada, no quedan muchos restos, solo el arco de San Francisco.

Varios son los conventos de la villa. El más famoso es el convento de Santa Teresa, en el que se internó la princesa de Éboli tras la muerte de su marido, hecho que provocó un importante desacuerdo con Santa Teresa de Jesús. Tras esto ocupó el convento de San José y fundó el convento del Carmen.

La comarca de La Alcarria está repleta de pueblos y lugares que visitar cerca de Pastrana, así lo recogió Cela en su libro ‘Viaje a La Alcarria’. A muy pocos kilómetros de Pastrana está el interesante parque arqueológico de Recópolis y, atravesando el río Guadiela, en el embalse de Buendía, se puede recorrer la ruta de las Caras.

Letur

La excelente conservación de sus casas, patios, alcantarillado y otras características andalusíes le han otorgado la consideración de Conjunto Histórico Artístico. Además, hay muchos lugares naturales que ver en Letur y en sus alrededores.

Letur Albacete

El casco urbano de Letur es ideal para recorrerlo a pie tranquilamente. La calle Albayacín tiene las casas más antiguas con los típicos portales adornados de arquitectura islámica. En la plaza Mayor, muy cerca de allí, está el Ayuntamiento y la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, un templo del siglo XV en el que se venera a la patrona de la ciudad. A la derecha del Ayuntamiento se aprecia perfectamente un arco que sirvió de acceso al castillo, una réplica del original arco del posito. Otro arco de la muralla es el de las Moreras, que formaba parte del patio de armas y que da está al lado del Charco de los Canales, una piscina natural preciosa que se sirve del arroyo Letur. A pocos metros se encuentran los Jardines del Maestro Fernando, el lugar perfecto para pasear y obtener las mejores vistas de Letur. Al terminar cualquier callejuela se puede encontrar, por sorpresa, algún mirador desde donde contemplar el entorno natural de Letur. Algunos de ellos son el mirador de la Artezuela o el de La Molatica.

El paso del arroyo Letur, afluente del río Segura, por los alrededores del peñón y la sierra del Segura hacen que haya mucha naturaleza que ver en Letur. Tras una caminata se puede llegar al Charco Pataco, un nacimiento de agua en un paraje excepcional que forma una piscina natural perfecta para refrescarse durante el verano. Además, durante el recorrido del arroyo aparecen diferentes cascadas y saltos de agua, como la preciosa cascada de los Pradillos, desde donde se tiene una excelente panorámica de Letur.

El pueblo de Letur, los letureños, celebran fervientemente la Semana Santa, especialmente el Domingo de Resurrección, y las fiestas patronales en honor a la Virgen de la Asunción en agosto.

El Toboso

El Toboso es el famoso hogar de Dulcinea, el amor de Don Quijote de la Mancha en la obra maestra de Cervantes. Sin embargo, no es el único motivo por el que visitar este municipio del este de la provincia de Toledo, a algo más de 100 kilómetros de su capital.

El Toboso Toledo

La Oficina de Turismo de El Toboso alberga el Museo Cervantino, donde se pueden contemplar diferentes ediciones de ‘El Quijote’ ya que, tras la Biblia, es el libro traducido a más idiomas de la historia. También se puede visitar la casa museo de Dulcinea, una recreación de una casa de la época con objetos reales y una gran prensa de aceite en la que vivió Ana Martínez Zarco de Morales, la chica en la que se inspiró Cervantes para crear su personaje. Por último, en medio de La Mancha está el Museo de Humor Gráfico de Dulcinea, una curiosa y divertida visita. Siguiendo con el tema, se puede conocer el pueblo haciendo la ruta literaria, pero vamos a conocer otros puntos importantes que ver en El Toboso.

Más allá de la sombra cervantina, toda visita a El Tobos debería comenzar por su plaza Mayor que, aunque también la preside un monumento de Dulcinea y Don Quijote, es el centro neurálgico del pueblo y está rodeada por el Ayuntamiento, la iglesia de San Antonio Abad (conocida como ‘La catedral de La Mancha) y otras casas palaciegas. Muy cerca de allí se encuentra el convento de las Trinitarias, que se puede visitar para conocer su museo de arte sacro y su claustro. En el convento de las Clarisas se puede comprar dulces artesanos y, ya de paso, disfrutar de la glorieta de García Sanchís. Recorriendo sus calles se pueden ir descubriendo los ocho pozos que han abastecido al pueblo durante siglos y de los que todavía se puede extraer agua.

El pueblo se llena de gente durante las jornadas Cervantinas celebradas el fin de semana más cercano al Día del Libro. Se ven comediantes, actuaciones, duelos y mucha, mucha gastronomía manchega por las calles de El Toboso.

Alcázar de San Juan

En plena comarca de La Mancha, a 100 kilómetros al noreste de Ciudad Real, está la ciudad de Alcázar de San Juan. Su popularidad viene de la creencia de que Miguel de Cervantes nació en el pueblo, por eso, hay diferentes cosas que ver en Alcázar de San Juan relacionadas con el escritor.

Alcázar de San Juan Ciudad Real

La plaza de Santa María alberga el pasado árabe y medieval del municipio, el conjunto palacial del Gran Prior: el Cubillo se supone que era una torre de la muralla; el torreón de Don Juan José de Austria, una torre almohade del palacio que alberga un museo de los Caballeros Hospitalarios; la capilla de San Juan Bautista que sirvió de cárcel y ahora muestra una exposición del conjunto palacial y los yacimientos arqueológicos romanos de Alcázar de San Juan. En la plaza también está la iglesia de Santa María la Mayor, la más antigua, con un impresionante retablo, el camarín de la Virgen del Rosario con cerámica de Talavera de la Reina y la pila bautismal con una copia de la partida de bautismo de Miguel de Cervantes.

Paseando por sus calles se puede disfrutar del buen ambiente que reina en el pueblo y se pueden descubrir diferentes palacios y casas solariegas. En el museo municipal de Alcázar de San Juan hay patrimonio desde la Prehistoria hasta exposiciones temporales contemporáneas. El ambiente más animado se encuentra en la plaza de España, con muchos bares y restaurantes, el ayuntamiento, el mercado y, como no, unas esculturas de Don Quijote y Sancho Panza.

Hay otros muchos lugares que ver visitar en Alcázar de San Juan: el Museo del Hidalgo, otras iglesias… Pero el lugar más fotografiado del pueblo está a las afueras y son los molinos de viento del cerro de San Antón. Se dice que fueron los que inspiraron a Cervantes en su obra maestra y, aunque son solo cuatro, están rehabilitados y se pueden visitar cómodamente.

9 comentarios en «Los 21 Pueblos más bonitos de Castilla-La Mancha»

  1. Me ha faltado ver el bonito pueblo de Jorquera en la comarca de la Manchuela de Albacete, pueblo medieval con su iglesia de Ntra. Sra de la Asunción, la Torre de Doña. Blanca, sus murallas almohades, etc. traten de visitarlo, les gustará, situado en la ribera del río Júcar.

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  2. De Consuegra son muy bonitos el castillo y los molinos. El pueblo, como tantos otros de Castilla-La Mancha, es un desastre urbanístico, exceptuando tal vez la plaza.

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