Descubre los pueblos más bonitos de Granada que tienes que visitar, una provincia que sorprende por su riqueza cultural, su historia milenaria y la gran variedad de paisajes que ofrece. Desde las cumbres nevadas de Sierra Nevada hasta los paisajes desérticos de Guadix o las playas de la Costa Tropical, Granada es mucho más que la Alhambra y la ciudad nazarí: es también tierra de pueblos con encanto que conservan intacta su esencia.
En esta tierra andaluza se mezclan la herencia árabe, la arquitectura popular, las calles empedradas, las casas encaladas y una gastronomía tradicional que enamora a quienes la visitan. Pueblos blancos colgados de la montaña, rincones tranquilos donde el tiempo parece haberse detenido, y paisajes naturales que invitan a desconectar en plena naturaleza.
Aquí te mostramos algunos de los pueblos más bonitos de Granada que no debes perderte en tu próxima escapada, especialmente si te apetece hacer turismo rural, disfrutar de la tranquilidad y descubrir rincones auténticos llenos de historia, cultura y belleza, muchos de ellos situados cerca de Granada capital.
Pueblos más bonitos de Granada
Pampaneira
Situado en pleno corazón de la Alpujarra granadina, a los pies del barranco de Poqueira y con las cumbres de Sierra Nevada como telón de fondo, Pampaneira es uno de los pueblos más pintorescos y encantadores de Granada. Su trazado urbano de origen bereber, con calles estrechas y empinadas, casas encaladas y tiendas de artesanía, mantiene viva la esencia de la arquitectura tradicional alpujarreña.
Este bonito pueblo guarda aún vestigios de los conocidos como moriscos granadinos, musulmanes que se refugiaron en las Alpujarras tras la rendición del Reino de Granada y que dejaron restos de su lengua, religión y costumbres.
El primer lugar que puedes visitar si acudes a Pampaneira es su Plaza de la Libertad, centro neurálgico del pueblo, y que cuenta con numerosas terrazas o tiendas de coloridas jarapas, que son uno de los típicos productos artesanales de la zona. Esta alargada plaza está presidida por la Iglesia de la Santa Cruz, un templo de estilo barroco, donde destaca el color ocre de sus tejas y del ladrillo de sus muros.
Pasear por las calles de Pampaneira es otro de los reclamos de la zona. A lo largo de su recorrido, podrás observar el contraste entre el blanco de las fachadas y el colorido de las flores que decoran los balcones. En este paseo, llegarás hasta El Lavadero de origen árabe, un lugar de obligada visita, donde además de ver las picas donde se lavaba antiguamente la ropa, podrás disfrutar de las vistas de todos los tejados planos del pueblo.
Capileira
En pleno Parque Nacional de Sierra Nevada y a 75 kilómetros de la ciudad de Granada, Capileira es uno de los pueblos más bonitos de la Alpujarra Granadina. Junto con Pampaneira y Bubión, se encuentra en el barranco de Poqueira y es el segundo pueblo más alto de la península tras Trevélez, por lo que las vistas que ver en Capileira son impresionantes.
Este pequeño pueblo fue declarado Conjunto Histórico Artístico, por lo que recorrerlo paseando tranquilamente es la mejor opción para conocerlo. De esta manera se pueden ver las típicas casas de tejados planos (terraos) cubiertos por arcilla (launa) con curiosas chimeneas y las estrechas callejuelas que esconden algunos edificios interesantes que ver en Capileira. Uno de ellos es la iglesia de Nuestra Señora de la Cabeza, patrona del pueblo y cuya imagen fue donada por los Reyes Católicos.
Otras cosas que ver en Capileira son el Museo Pedro Antonio Alarcón en honor al escritor y que expone objetos cotidianos del pueblo, los antiguos lavaderos públicos que servían como punto de reunión de las mujeres, las fuentes cuya agua procede directamente de las montañas y los fantásticos miradores de Capileira con vistas al barranco y a los picos Veleta y Mulhacén.
El entorno natural que comprende el Parque Natural de Sierra Nevada proporciona un sinfín de actividades al aire libre que organizar desde Capileira. Una de las opciones es acudir al Servicio de Interpretación de Altas Cumbres con un recorrido en microbús que parte del pueblo y permite conocer el entorno y donde se puede obtener información necesaria. De Capileira parten rutas de senderismo como el descenso al puente Abuchite por el río Poqueira, la ascensión al mirador Puerto Molina con las mejores vistas de la zona, el itinerario por las acequias del Poqueira, el sendero Sulayr de largo recorrido o el mismísimo ascenso al Mulhacén para los más experimentados.
Salobreña
Salobreña es una localidad de la Costa Granadina bañada por el mar Mediterráneo. Su clima, sus playas, su gastronomía y su patrimonio hacen que sea una visita obligada en la provincia de Granada, a unos 70 kilómetros de la capital, y un estupendo destino vacacional. La historia de Salobreña se remonta a la época neolítica. En aquel momento, no estaba en la actual vega, sino que era una isla que se unió a tierra por los cambios del terreno y la deforestación.
El castillo de Salobreña es una visita imprescindible en la localidad. Se construyó en lo alto de un peñón, Es de origen árabe y, además de edificio defensivo, ha tenido las funciones de cárcel real y residencia de verano de los reyes de Granada. Paseando por el centro histórico se puede comprobar que Salobreña es un pueblo blanco de casas encaladas y callejuelas que hay que recorrer a pie. Caminando se puede descubrir la plaza del Ayuntamiento, el paseo de las Flores, la bóveda que conectaba la antigua medina y el barrio de Albaicín y diferentes miradores como el de Enrique Morente o el del Postigo. Entre sus templos, destaca la iglesia de Nuestra Señora del Rosario, a los pies del castillo y de estilo mudéjar.
La zona baja es la más nueva. Allí se encuentra el mercado de abastos y La Caleta, un barrio de pescadores y obreros del azúcar con mucho encanto. Es la zona más cercana a la costa, uno de los mayores puntos de interés de Salobreña. Tiene muchas playas con aguas cristalinas como la playa de Salobreña, la de La Guardia y la de Punta del Río en la desembocadura del Guadalfeo y diversas calas como El Caletón. El Peñón era el islote separado de la tierra que fue necrópolis y santuario marítimo para fenicios y púnicos.
Además de blanco y azul, Salobreña tiene mucho verde. Para comprobarlo, nada mejor que pasear por la Senda Mediterránea que va desde Salobreña hasta Almuñécar (14 kilómetros). Es muy bonito el tramo circular de 5 kilómetros desde la playa del Peñón hasta La Caleta.
Montefrío
Montefrío es uno de esos pueblos que dejan huella a primera vista. Situado en el poniente granadino, entre olivares infinitos y suaves colinas, su perfil coronado por la iglesia de la Villa sobre un promontorio rocoso ha sido reconocido internacionalmente. De hecho, la revista National Geographic lo incluyó entre los pueblos con las vistas más bellas del mundo, y no es para menos.
Este encantador municipio combina historia, patrimonio y paisajes de postal. Pasear por sus calles es sumergirse en un lugar donde el pasado sigue muy presente: desde su antigua fortaleza árabe hasta sus iglesias renacentistas y barrocas, como la imponente Iglesia del Convento o la Iglesia de la Encarnación, de planta circular y única en Andalucía.
Montefrío también ofrece una rica oferta gastronómica basada en productos locales como el aceite de oliva, el queso artesanal o la repostería tradicional. Además, los amantes del senderismo y la naturaleza pueden disfrutar de rutas en los alrededores, como la del Peñón de los Gitanos, un impresionante conjunto arqueológico con restos prehistóricos.
Soportújar
Situado también en la mágica Alpujarra granadina, Soportújar es un pueblo que ha sabido destacar por su originalidad sin perder su esencia tradicional. Aparte de su arquitectura típica alpujarreña, con calles estrechas, casas blancas y “tinaos” (pasadizos cubiertos entre viviendas), Soportújar ha ganado fama en los últimos años por su temática inspirada en la brujería, lo que le ha valido el apodo de el pueblo de las brujas.
Este pequeño municipio ha sabido reinventarse turísticamente, decorando sus calles con esculturas, murales y elementos que aluden a calderos, escobas, cuevas encantadas y personajes mágicos. Pasear por Soportújar es toda una experiencia visual, especialmente divertida para familias con niños o viajeros curiosos que buscan algo diferente.
Pero más allá del encanto temático, Soportújar también ofrece tranquilidad, aire puro y unas vistas impresionantes del barranco de Poqueira y de la sierra. Además, es un excelente punto de partida para rutas de senderismo por la Alpujarra y el Parque Nacional de Sierra Nevada.
Trevélez
Trevélez es un pueblo de la Alpujarra Granadina ubicado en la zona sur del Parque Nacional de Sierra Nevada, a unos 90 kilómetros de Granada capital. Se le conoce por ser unos de los pueblos más altos de España ya que se encuentra a 1476 metros de altura. Esto, unido a su localización en Sierra Nevada, hace que la temperatura y humedad del lugar sea ideal para la curación de jamones. No en vano, cuentan con la Indicación Geográfica Protegida.
El casco histórico del pueblo se divide en tres barrios. Lo mejor es empezar la visita a Trevélez por el Barrio Bajo, el lugar donde más abundan los negocios de artesanía y la industria jamonera tan conocida. Aquí se puede visitar la iglesia de San Benito. Las cuestas es algo con lo que lidiar en Trevélez y es que hay que subir unas cuantas para llegar al Barrio Medio, una zona más tranquila con las típicas casas alpujarreñas de arquitectura montañesa con fachadas blancas. Más pendientes y más tinaos con fuentes, lavaderos y abrevaderos tan abundantes en Trevélez gracias al agua de sierra Nevada hasta llegar al Barrio Alto. Aquí, con la ermita de San Antonio que acoge a la Virgen de las Nieves y a San Antonio, se tienen las mejores vistas de Trevélez desde el mirador de la Era del Fuerte.
Tras ver y pasear por el pueblo, no hay que irse sin visitar un secadero de jamones en Trevélez. El jamón es un producto típico nacional y, aunque se elabora en diferentes partes de España, este pueblo es conocido por la calidad de sus jamones. Por eso, resulta tan interesante visitar alguna de sus fábricas, para conocer cómo se crían los cerdos, dónde llegan las patas, cómo se realiza el proceso de preparado y salado, en qué consiste el secado y la curación del jamón… Y, como no, realizar alguna cata de jamón y poder comprar el producto directamente.
Además, Trevélez es un estupendo punto de partida de varias rutas por el Parque Nacional de Sierra Nevada como el sendero Molino Altero o el sendero Trevélez-Siete Lagunas. O para conocer bonitos municipios de la alpujarra como Capileira, Pampaneira y Bubión.
Guadix
La localidad de Guadix está en la zona norte del Parque Nacional de Sierra Nevada, a tan solo 50 kilómetros de Granada capital. Precisamente su ubicación es la que le ha dado fama, no solo por su cercanía a Granada, también por estar entre la sierra de Baza, sierra Mágina, sierra Harana y sierra Nevada. Uno de los reclamos turísticos de Guadix es el barrio de las cuevas. Resulta que es el lugar en el que se comenzaron a excavar este tipo de viviendas y donde hay unas dos mil cuevas, el conjunto más extenso de toda Europa. En este mismo barrio está la ermita Virgen de las Cuevas y el mirador Padre Poveda.
El mayor monumento de la ciudad es la catedral de Guadix, que data de entre los siglos XVI y XVIII, por lo que reúne elementos de los estilos gótico, renacentista, manierista, barroco y neoclásico. Como curiosidad, dentro de la catedral hay una réplica exacta de La Piedad de Miguel Ángel y un coro espectacular. En 2008, cuando se pretendía hacer un aparcamiento subterráneo, se descubrió un gran teatro romano muy bien conservado. Guadix está llena de casas señoriales como el palacio Arzobispal o el palacio de Villalegre.
También cuenta con numerosos templos, como la iglesia de San Miguel, nunca acabada; la iglesia de la Magdalena, con restos mudéjares; el convento de la Concepción y su iglesia de Santo Domingo y la iglesia de Santiago, una de las más importantes. La Alcazaba fue parcialmente destruida tras la Reconquista y, desde ella, se puede llegar al mirador de la Magdalena, con las mejores vistas de la zona.
Paseando por las calles de Guadix se encuentran muchos otros lugares interesantes como la plaza del Conde Luque y la famosa plaza de las Palomas, su plaza mayor porticada. La puerta de San Torcuato fue la puerta de acceso a la ciudad en época musulmana, pero ha sufrido muchas modificaciones.
Castril
A las puertas del Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas y a los pies de la sierra de Castril, es uno de los pueblos más bonitos de Granada. Se sitúa al noreste de la provincia y a poco más de 100 kilómetros de su capital. Hay mucho que ver en Castril, pero especialmente interesante es su entorno natural.
De origen romano, Castril fue una fortaleza árabe en lo alto de la peña. Actualmente es un típico pueblo andaluz de calles empinadas y casas blancas con flores en las fachadas. Paseando tranquilamente se puede visitar la iglesia parroquial de Castril, de estilo sobrio, que está rodeada por unos preciosos jardines. Frente a la iglesia está la Oficina de Turismo de Castril en la que se puede reservar la visita guiada a la Peña del Sagrado Corazón para conocer los restos de la muralla y las torres árabes, además de obtener las mejores vistas de Castril y del valle desde el mirador. El casco histórico del pueblo no cuenta con más edificios reseñables más allá de los muchos talleres de artesanía donde se trabaja el vidrio, un arte muy importante en la zona.
Sin embargo, Castril si que cuenta con diferentes parajes que bien podrían considerarse monumentos dignos de admirar y, obviamente, visita obligatoria en el pueblo. Desde la conocida ‘Arboleda Perdida’ parte el sendero de la Cerrada para adentrarse por el cañón que el río Castril ha formado. La cerrada del río Castril es un recorrido circular por pasarelas y puentes colgantes que pasa por un mirador impresionante. Pero no es la única, ya que también se puede visitar la cerrada de la Magdalena.
El Parque Natural de la Sierra de Castril está plagado de opciones de turismo activo y otras actividades como la espeleología, el barranquismo y otras muchas rutas que se pueden consultar en el Centro de Visitantes Sierra de Castril. Además, en embalse del Portillo se permite la navegación y la pesca para completar la oferta de ocio y está rodeado de asombrosos miradores que permiten apreciar la inmensidad del lugar.
Nigüelas
Ubicado a las puertas del Parque Natural de Sierra Nevada y a tan solo 30 kilómetros de la ciudad de Granada, Nigüelas es un encantador pueblo del Valle de Lecrín que sorprende por su entorno natural, su patrimonio histórico y su tranquilidad. Rodeado de olivares, almendros y vistas espectaculares a la sierra, es un destino ideal para quienes buscan naturaleza, cultura y autenticidad.
Nigüelas conserva un interesante conjunto urbano de calles empedradas y casas blancas, presidido por la iglesia de San Juan Bautista y por su antigua Casa-Palacio de Zayas, que hoy alberga el Ayuntamiento y un pequeño museo. Uno de sus grandes atractivos es su acequia árabe del siglo XIII, aún en funcionamiento, y la famosa Ruta de la Pavilla, un sendero que sigue el trazado de la acequia y ofrece impresionantes vistas del valle y las montañas.
El municipio también cuenta con un molino de aceite del siglo XV perfectamente conservado, testimonio de la importancia de la agricultura tradicional en la zona. Además, Nigüelas es conocido por su animado ambiente cultural, con festivales y actividades durante todo el año, especialmente durante su Fiesta de la Cerveza o sus celebraciones patronales.
Loja
Loja es el pueblo más occidental de toda la provincia de Granada y limita con las vecinas provincias de Córdoba y de Málaga. El municipio pertenece al Poniente Granadino y posee una extensa historia que ha quedado demostrada con los vestigios más antiguos datados en la Prehistoria. Después de ser poblado por íberos, romanos y por los posteriores, hay mucho que ver en Loja gracias al patrimonio que ha ido atesorando durante siglos.
El mejor punto de partida para conocer Loja es el barrio de la Alcazaba en la zona más alta. Aquí se pueden visitar las ruinas de la alcazaba de Loja, un conjunto de restos que daban forma a la muralla medieval, al aljibe nazarí, a unas torres vigías que controlaban la frontera y a la casa de los Alcaides Cristianos en el patio de armas que alberga el Museo Histórico Municipal de La Alcazaba. La fortaleza fue conquistada en multitud de ocasiones y ha sido utilizada como residencia, almacén, cárcel, cuartel… En este mismo barrio está el mirador Arqueológico de la Alcazaba con una antigua torre defensiva y las mejores vistas de Loja.
Ya paseando por el trazado urbano del centro de Loja se pueden ir descubriendo otros muchos lugares que visitar como la iglesia de la Encarnación, el templo religioso más importante de estilo gótico mudéjar. Otras cosas que ver en Loja son la iglesia de San Gabriel del siglo XVI y estilo renacentista por Diego de Siloé, la iglesia de Santa Catalina con su artesonado mudéjar y la ermita de la Virgen de la Caridad con la patrona de Loja. Pero también son importantes los recuerdos al general Narváez nacido en el pueblo como el palacio de Narváez, su residencia y sede del ayuntamiento de Loja, y su mausoleo construido con mármol de Carrara.
El principal recurso natural de Loja es el agua y su importancia se puede conocer visitando el Centro de Interpretación del Agua, una moderna exposición muy interesante. Además, este entorno en el que el agua es la protagonista se puede recorrer en los alrededores del puente del Gran Capitán o en el paraje natural de los Infiernos de Loja.
Alhama de Granada
Alhama de Granada es un bonito municipio granadino situado a las puertas del Parque Natural Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama. El municipio es conocido por sus baños termales árabes del siglo XIII o XIV construidos sobre unos baños romanos, por su bonito casco histórico tradicional declarado Conjunto Histórico-Artístico y por su espectacular entorno natural con el Monumento Natural de los Tajos de Alhama como telón de fondo.
El principal monumento que ver en Alhama de Granada se encuentra en la plaza Real y es la iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación. Este templo religioso del siglo XVI fue fundado por los Reyes Católicos sobre una antigua mezquita y en su capilla mayor tiene una imagen atribuida a Alonso Cano. Justo a este se encuentra la Casa de la Inquisición en un edificio gótico isabelino y en la misma plaza está el centro de interpretación donde antes estaba el consistorio.
Otras cosas que ver en Alhama de Granada paseando por sus callejuelas son el hospital de la Reina mandado construir por los Reyes Católicos, la iglesia de Nuestra Señora del Carmen son su interesante interior, el Caño Wamba en el barrio morisco con los escudos de los reyes también, la torre de Torresolana, el convento de San Diego con la iglesia de la Inmaculada, las mazmorras, el castillo de Alhama de Granada en muy buen estado de conservación y las escaleras del Diablo, una escalinata muy empinada que era usada para bajar al río.
Huéscar
Situado en el altiplano granadino, al norte de la provincia, Huéscar es un municipio cargado de historia, tradiciones y belleza natural. Esta población cuenta con pinturas rupestres como la Piedra del Letrero, nombrada Patrimonio de la Humanidad, que se ha convertido en parada obligada para los visitantes. A esto se unen los dos bosques de Secuoyas en la comarca, que merecen un paseo por sus alrededores.
Conocido como la puerta del Parque Natural de la Sierra de la Sagra, este pueblo ofrece múltiples opciones para los amantes del senderismo y las actividades al aire libre. Desde aquí se puede acceder fácilmente al pico de La Sagra, uno de los más altos de Andalucía, o recorrer parajes únicos como la zona húmeda de La Encantada, un importante enclave ecológico.
En cuanto al interior de su pueblo, este cuenta con un estilo inconfundible con casas señoriales que nos llevarán hasta joyas como su teatro, ubicado en un antiguo convento de Santo Domingo y que mantiene un inconfundible estilo mudéjar. A este se unen la Colegiata de Santa María la Mayor, el Convento de San Francisco o el museo de José de Huéscar, un dibujante que proporcionó un amplio patrimonio a la región.
Pinos del Valle
Situado en pleno Valle de Lecrín, Pinos del Valle es un encantador pueblo granadino que destaca por su tranquilidad, su entorno natural y su arquitectura típica andaluza. Rodeado de naranjos, limoneros y olivos, este municipio se divide en dos barrios principales el Alto y el Bajo conectados por una empinada calle que ofrece unas vistas impresionantes del valle.
El pueblo conserva la esencia de los pueblos blancos del sur, con casas encaladas, balcones llenos de flores y rincones que invitan a pasear sin prisas. En lo alto del barrio alto se alza la Ermita del Cristo del Zapato, uno de los lugares más emblemáticos, desde donde se pueden contemplar panorámicas espectaculares del embalse de Béznar, el valle y las montañas que lo rodean.
Pinos del Valle es un lugar ideal para desconectar y disfrutar del turismo rural en su forma más auténtica. Ofrece acceso a numerosas rutas de senderismo, caminos entre huertas y montes, y la cercanía a otros pueblos con encanto del Valle de Lecrín. Además, su ubicación estratégica permite visitar fácilmente tanto Granada capital como la Alpujarra o la costa en pocos minutos en coche.
Jerez del Marquesado
Jerez del Marquesado es un pueblo de la provincia de Granada situado en un espacio serrano que los árabes llamaron El Sened, y que forma parte del Parque Natural de Sierra Nevada. Su término municipal presenta paisajes de gran belleza que podemos conocer gracias a las numerosas rutas de senderismo que tiene la localidad y a las diversas excursiones que se pueden realizar. Jerez del Marquesado ha estado poblado desde la Prehistoria, como así demuestran los restos encontrados en toda esta zona y que formaron parte de las diferentes civilizaciones que lo poblaron.
Lo mejor para conocer Jerez del Marquesado es dar un paseo por sus típicas calles de casas blancas y descubrir alguno de sus rincones más interesantes. En pleno centro urbano se encuentra uno de los edificios más destacados, la iglesia de Nuestra Señora de la Anunciación, una de las más monumentales de la zona. Con un estilo mudéjar y posteriores añadidos barrocos, el templo fue construido hacia 1540 siguiendo el modelo de las iglesias de Santa Ana y Santiago de Guadix.
Otras construcciones religiosas que merece la pena visitar son la ermita de San Antonio y la ermita Virgen de la Cabeza. En cuanto a los edificios civiles, Jerez del Marquesado cuenta con la Torre de Jérez y la Torre de Alcázar, siendo esta última una construcción de 12 metros de altura junto a la que se han hallado restos de muros que podrían corresponder a un asentamiento amurallado.
El pueblo cuenta además con un Castillo del periodo andalusí, que está situado junto al barranco del Alhorí y del que hoy en día se conservan restos de su muralla y varias torres. También podemos ver en Jerez del Marquesado unos baños árabes de los siglos XII-XIV que encuentran en los bajos de un edificio.
Órgiva
Situada en el corazón del Valle de Guadalfeo, a medio camino entre la ciudad de Granada y la costa tropical, Órgiva es considerada la puerta de entrada a la Alpujarra granadina. Rodeada de olivares, naranjos y montañas, esta localidad destaca por su carácter abierto, su ambiente multicultural y su mezcla perfecta entre tradición y vida alternativa.
Órgiva es uno de los pueblos más grandes y animados de la Alpujarra, y ofrece todos los servicios sin perder el encanto de su entorno rural. Su casco histórico conserva calles estrechas y plazas con mucho sabor, donde destaca la Iglesia de Nuestra Señora de la Expectación, reconocible por sus dos torres gemelas. Además, la localidad cuenta con un mercado semanal muy popular, ideal para comprar productos locales y artesanía.
Uno de los rasgos más distintivos de Órgiva es su espíritu bohemio y alternativo. Desde hace décadas, atrae a viajeros y residentes de todas partes del mundo, muchos de los cuales han formado comunidades que conviven con la población local, aportando un ambiente diverso y cosmopolita que no se encuentra en otros pueblos de la zona.
Lanjarón
Situado a menos de 50 kilómetros de Granada capital, Lanjarón es conocido como el pueblo del agua. Se dice que un enfermo bebió de una de sus fuentes, se curó y, desde ese momento, personalidades de todo el mundo han pasado por el pueblo para comprobar si es cierto que es uno de los pueblos más longevos del mundo. Por eso, por sus calles hay hasta 23 pilares donde beber y leer los poemas que los adornan. También se construyó el balneario de Lanjarón y se puede visitar el museo del agua.
Pasear por el casco histórico de Lanjarón significa conocer el barrio Hondillo. Además de sus calles y tinaos, se puede ver la iglesia de la Encarnación del siglo XVI. Del castillo árabe ya solo quedan algunos restos, pero hay un mirador desde el que se obtienen las mejores vistas del lugar. No es el único, ya que en el mirador de La Cañona está el cañón más antiguo de la localidad que se usó contra las tropas napoleónicas. Otros templos son la ermita de San Roque y la ermita de San Sebastián. En la placeta de Santa Ana se puede apreciar todo el encanto alpujarreño: casas blancas con las fachadas llenas de macetas con plantas y flores. También resulta curioso visitar el Museo de la Miel, un gran recinto donde conocer todo sobre este producto.
Si se sale del pueblo río arriba, el lugar con más encanto es Tello, el bosque mágico de Lanjarón. Se llega por un sendero antiguo que recorre el barranco del río Lanjarón y, aunque en 2005 un incendio que afectó a sierra Nevada dejó esta zona devastada, se ha ido recuperando y mantiene su encanto natural: cascadas, laderas, mucho verde y el río. Además, su cercanía al Parque Nacional de Sierra Nevada hace que sea una visita obligada y el punto de inicio para recorrer los maravillosos pueblos de la Alpujarra Granadina.
Bubión
Bubión es uno de los tres pueblos que conforman el famoso barranco de Poqueira, junto a Pampaneira y Capileira, y se encuentra en pleno Parque Natural de Sierra Nevada, dentro de la comarca de la Alpujarra granadina. Declarado Conjunto Histórico-Artístico, Bubión conserva intacta su arquitectura tradicional de origen morisco, con casas encaladas, calles empedradas y tejados planos cubiertos de launa, un tipo de arcilla típica de la zona.
El casco urbano de Bubión se caracteriza por seguir la estética alpujarreña: casas encaladas con flores de colores en sus balcones, los tejados planos con launa y chimenea conocidos como terraos y los portales llamados tinaos. El municipio no destaca por tener un patrimonio muy extenso, pero sí hay monumentos que no hay que perderse durante la visita a Bubión. El principal es la iglesia de la Virgen del Rosario, un templo mudéjar del siglo XVI construida al borde de un barranco y cuya torre esconde una misteriosa leyenda.
Otras cosas que ver en Bubión son los antiguos lavaderos, la Casa Alpujarreña como museo etnográfico de Bubión, el impresionante Taller del Telar con muestras de más de 150 años de antigüedad, la ermita de San Antonio junto al barranco del Cerezo y el mirador de la Era con vistas a todo el barranco de Poqueira. Además, como es tradición en estos pueblos de la Alpujarra Granadina, por las calles de Bubión hay infinidad de fuentes. La más importante es la fuente de la Hondera, pero hay muchas otras como la de la Placeta del Sol, la Revellín o la Moraleda.
Vélez de Benaudalla
A los pies de Sierra Nevada y muy cerca de la Costa Tropical, Vélez de Benaudalla es un pintoresco pueblo granadino que combina la belleza del paisaje con el legado de su pasado andalusí. Situado en el valle del río Guadalfeo, este municipio ofrece un entorno natural privilegiado, con un clima suave durante todo el año y vistas espectaculares a las montañas.
Su trazado urbano de origen árabe, con callejuelas estrechas, cuestas empinadas y casas encaladas, conserva el encanto de los antiguos pueblos moriscos. Uno de sus grandes tesoros es el Jardín Nazarí, un jardín histórico de estilo andalusí que ha sido cuidadosamente restaurado y que refleja la tradición del uso del agua y la vegetación como elementos estéticos y funcionales. Pasear por sus senderos entre fuentes, flores y albercas es una auténtica delicia.
Vélez de Benaudalla también cuenta con una antigua fortaleza árabe el castillo de los Ulloa y una espectacular Cueva del Tesoro, una formación natural de gran valor geológico. Además, es un destino ideal para los amantes de la escalada, el senderismo y el cicloturismo, gracias a la cercanía de la Garganta del Guadalfeo, un paraíso para las actividades al aire libre.
Galera
En la comarca de Huéscar, al norte de la provincia de Granada, se encuentra Galera, un pueblo tranquilo y lleno de historia que destaca por su singular paisaje semiárido, su riqueza arqueológica y su tradicional arquitectura de casas cueva. Este pequeño municipio es ideal para quienes buscan un turismo rural diferente, alejado de las rutas más turísticas y cargado de autenticidad.
Galera tiene una historia milenaria. Fue uno de los primeros asentamientos humanos de la Península Ibérica, y sus yacimientos arqueológicos son prueba de ello. Uno de los más importantes es el del yacimiento argárico de Castellón Alto, donde se pueden ver restos de una antigua necrópolis de hace más de 3.500 años. También destaca el Museo de Galera, donde se expone la momia de la Dama de Galera, uno de los hallazgos más sorprendentes de la prehistoria reciente en España.
Pasear por Galera es descubrir calles tranquilas, fuentes, huertas tradicionales y miradores naturales con vistas espectaculares a los badlands del altiplano granadino. Además, muchas de sus viviendas están excavadas en la roca, lo que ofrece una experiencia única al hospedarse en una auténtica casa-cueva, fresca en verano y cálida en invierno.























