El Priorat es una de las comarcas más auténticas y mejor conservadas de toda Catalunya. Situada en el interior de la provincia de Tarragona, esta comarca cuenta con 23 municipios y ha conseguido algo cada vez más difícil: mantener su esencia intacta. Encajada entre las montañas de la Sierra del Montsant y bañada por el río Siurana, esta comarca tarraconense guarda uno de los paisajes más auténticos de toda Catalunya.
El Priorat es, ante todo, vino. Tierra de pizarra negra, donde las viñas crecen en terrazas para dar lugar a uno de los caldos más reconocidos del mundo. Es, junto a la Rioja, la única denominación de origen calificada de España, un título que comparte en exclusiva con la Borgoña francesa a nivel europeo. Bodegas centenarias, aroma a vendimia, carreteras que serpentean entre viñedos: el vino aquí no es un producto, es paisaje.
Pero el Priorat va mucho más allá, donde puedes visitar pueblos medievales como Siurana o La Vilella Baixa, monasterios que dieron nombre a toda la comarca, rutas de senderismo entre el Montsant y el río Siurana, escalada, o miradores impresionantes, perfectos para una escapada al Priorat.
Que ver en El Priorat
Siurana, el pueblo que parece colgado de un acantilado
Siurana es, sin duda, uno de los lugares más impresionantes que ver en el Priorat y una de las imágenes más icónicas del interior de Tarragona. Este pequeño pueblo medieval, situado sobre un acantilado de roca caliza, ofrece unas vistas panorámicas increíbles que dejan sin palabras a cualquiera que lo visita. Rodeado por un entorno natural único, Siurana parece suspendido en el vacío, dominando el embalse y los paisajes montañosos que lo rodean.

Además de su belleza paisajística, Siurana tiene una gran importancia histórica, ya que fue el último reducto musulmán de Cataluña durante la Reconquista. Sus calles empedradas, casas de piedra y rincones llenos de encanto conservan todavía ese aire medieval que convierte el paseo por el pueblo en una experiencia muy especial. Uno de los puntos más visitados es la iglesia de Santa María de Siurana, construida en el siglo XII, así como el famoso Salto de la Reina Mora, un mirador rodeado de leyendas y considerado uno de los mejores lugares para contemplar el paisaje del Priorat.
Desde Siurana se pueden admirar unas vistas espectaculares de las Montañas de Prades, la Sierra de Montsant y gran parte de la comarca del Priorat. Además, el entorno es perfecto para practicar senderismo, escalada o simplemente disfrutar de la tranquilidad y la naturaleza.
Cartuja de Escaladei, el gran monasterio del Priorat
En pleno corazón del Priorat y rodeado por la Sierra de Montsant se encuentra la Cartuja de Escaladei, un antiguo monasterio cartujo que es un auténtico remanso de paz. Su nombre, Escaladei, significa “Escalera de Dios” y, según la leyenda, proviene de una visión celestial que tuvieron unos pastores en este lugar.
Fundada en el siglo XII, la Cartuja de Escaladei fue la primera cartuja de la Península Ibérica y tuvo un papel fundamental en el desarrollo de la comarca. De hecho, el nombre del Priorat tiene su origen en los monjes cartujos que habitaron este monasterio y administraron gran parte de estas tierras durante siglos. Aquí, los monjes dedicaban su vida al silencio, la oración y el trabajo, siguiendo una estricta vida de recogimiento espiritual.
Actualmente, aunque gran parte del monasterio se encuentra en ruinas, la visita permite recorrer diferentes espacios restaurados y descubrir cómo era la vida monástica en aquella época. Destacan el claustro, la iglesia, las antiguas celdas de los monjes y los jardines, todo ello rodeado de un entorno natural espectacular. Además, la Cartuja de Escaladei ofrece una atmósfera única, perfecta para disfrutar de la tranquilidad y desconectar del ritmo cotidiano.
Porrera, el pueblo de los relojes de sol
Rodeado de viñedos y situado en el valle del río Cortiella, Porrera es uno de los pueblos con más personalidad y tradición vinícola del Priorat. Este encantador municipio destaca por su tranquilidad, sus paisajes de montaña y su estrecha relación con la cultura del vino, convirtiéndose en una parada muy recomendable para quienes desean descubrir la esencia más auténtica de la comarca de Tarragona.
Porrera es conocido popularmente como el pueblo de los relojes de sol gracias a los numerosos relojes que decoran las fachadas de sus casas y edificios históricos. Pasear por su casco urbano es una experiencia muy agradable, ya que permite descubrir calles estrechas, antiguas viviendas señoriales y rincones llenos de encanto que conservan la arquitectura tradicional del Priorat. Entre los principales lugares de interés destacan la iglesia de Sant Joan Evangelista, uno de los edificios más representativos del municipio, y la ermita de Sant Antoni, situada en un entorno privilegiado con bonitas vistas de los alrededores.
Poboleda, casas señoriales, vino e historia
Poboleda es una de las localidades con más encanto e historia que ver en el Priorat. Situado a los pies de la Sierra de Montsant y rodeado de viñedos, este tranquilo pueblo conserva la esencia tradicional de la comarca y ofrece una combinación perfecta de patrimonio, cultura y enoturismo. Sus calles empedradas y su ambiente sereno invitan a pasear sin prisas mientras se descubren algunos de los rincones más auténticos del Priorat.
La historia de Poboleda está estrechamente ligada a la Cartuja de Escaladei, ya que aquí se instalaron temporalmente los monjes cartujos mientras se construía el monasterio. Gracias a esta relación histórica, el pueblo adquirió gran relevancia durante siglos y todavía hoy conserva un importante legado arquitectónico. Entre sus principales atractivos destacan las elegantes casas señoriales de piedra, que reflejan el pasado noble de la localidad, y la iglesia de Sant Pere, uno de los edificios más representativos del municipio.
Además de su patrimonio histórico, Poboleda es también un destino ideal para los amantes del vino. El municipio forma parte de la prestigiosa Denominación de Origen Calificada Priorat y cuenta con numerosas bodegas familiares donde es posible realizar visitas guiadas y catas de vino. Descubrir sus viñedos y conocer de cerca la tradición vinícola de la zona es una de las mejores experiencias que hacer en el Priorat, especialmente para quienes desean adentrarse en la cultura del vino y disfrutar de los paisajes únicos de esta comarca de Tarragona.
Paseo por Falset, capital del Priorat
Falset es la capital del Priorat y el principal centro comercial, cultural y de servicios de la comarca. Rodeada de montañas y viñedos, esta localidad en una visita imprescindible para quienes desean conocer el corazón del Priorat. Además, Falset mantiene una estrecha relación con el mundo del vino y es uno de los grandes referentes del enoturismo en el interior de Tarragona.
Uno de los lugares más emblemáticos es la plaza de la Quartera, auténtico punto neurálgico del municipio y lugar perfecto para disfrutar del ambiente local, las terrazas y el comercio tradicional. También destacan la iglesia de Santa María, de estilo barroco y renacentista, y los restos de la antigua muralla medieval, que recuerdan la importancia histórica que tuvo Falset durante siglos.
Otro de los grandes atractivos de la localidad es su vinculación con la cultura vinícola. Falset cuenta con numerosas bodegas donde se elaboran vinos de gran prestigio, tanto de la Denominación de Origen Calificada Priorat como de la DO Montsant. Además, aquí se celebra la reconocida Feria del Vino de Falset, uno de los eventos más importantes relacionados con el vino en Cataluña.
Gratallops y el despertar vinícola de los años 80
Gratallops es uno de los pueblos que visitar para poder entender la transformación vinícola que vivió la comarca durante los años 80. Fue aquí donde un grupo de jóvenes enólogos y bodegueros apostó por recuperar el enorme potencial de estas tierras, impulsando una auténtica revolución que situó los vinos del Priorat entre los más prestigiosos del mundo. Gracias a este movimiento, Gratallops se convirtió en el epicentro del renacimiento del vino en la comarca y en un referente internacional del enoturismo.
Situado entre colinas cubiertas de viñedos y rodeado por algunos de los paisajes más característicos del Priorat, Gratallops conserva todo el encanto de los pequeños pueblos tradicionales del interior de Tarragona. Pasear por sus calles empedradas permite descubrir antiguas casas de piedra, rincones tranquilos y un ambiente muy ligado a la cultura del vino.
Actualmente, Gratallops alberga algunas de las bodegas más reconocidas del Priorat, muchas de ellas abiertas a visitas y catas. Recorrer sus viñedos, conocer el proceso de elaboración del vino y disfrutar de las vistas sobre las terrazas con las viñas es una experiencia imprescindible para cualquier amante del vino y la gastronomía.
La Vilella Baixa, la Nueva York del Priorat
La Vilella Baixa es uno de los pueblos más curiosos y sorprendentes que ver en el Priorat. Conocida popularmente como la “Nueva York del Priorat”, esta pequeña localidad destaca por la singular altura de sus edificios, algunos de ellos con hasta ocho plantas levantadas junto al barranco de Escaladei. Esta peculiar arquitectura, poco habitual en los pueblos rurales de la comarca, crea una imagen muy característica que convierte a La Vilella Baixa en un lugar único.
Uno de sus rincones más conocidos es el puente que atraviesa el barranco, desde donde se obtiene una de las mejores perspectivas de las altas fachadas que dieron origen a su famoso apodo. Pasear por La Vilella Baixa permite descubrir un ambiente tranquilo y auténtico, ideal para disfrutar del turismo rural y desconectar en plena naturaleza.
Además de su atractivo arquitectónico, el entorno de La Vilella Baixa ofrece diferentes rutas y senderos perfectos para explorar los paisajes del Priorat. Los caminos que rodean el municipio atraviesan viñedos, montañas y barrancos, mostrando algunos de los escenarios más bellos de la comarca. Por ello, este pueblo es también un excelente destino para los amantes del senderismo y las escapadas en la naturaleza.
El balcón natural de Cornudella de Montsant
Entre la imponente Sierra de Montsant, las Montañas de Prades y el espectacular Embalse de Siurana se encuentra Cornudella de Montsant, uno de los pueblos con mejores vistas del Priorat. Cornudella de Montsant combina naturaleza, patrimonio y tradición vitivinícola en un mismo destino. Pasear por el pueblo permite descubrir un entorno tranquilo y auténtico, con calles que conservan el carácter rural de la zona y vistas abiertas hacia el valle. Además, es un punto estratégico para acceder a rutas de senderismo y actividades en plena naturaleza, especialmente en el entorno del Parque Natural de la Sierra de Montsant.
Entre su patrimonio arquitectónico destaca la antigua cooperativa modernista, un edificio construido a principios del siglo XX y diseñado por el arquitecto César Martinell, discípulo de Gaudí, que refleja la importancia histórica del vino en la comarca. También merece una visita la iglesia parroquial de Santa Maria, una interesante obra renacentista de Pere Blai. A todo ello se suma su cercanía al embalse de Siurana, un espacio ideal para relajarse o practicar deportes acuáticos, lo que refuerza el atractivo de Cornudella como destino completo.
Las Minas de Bellmunt del Priorat
Este antiguo complejo minero, dedicado principalmente a la extracción de plomo, fue durante décadas uno de los motores económicos de la zona y dejó una profunda huella en la vida de sus habitantes. Hoy en día, la visita al conjunto minero permite descubrir cómo era el trabajo en el interior de la tierra y conocer de cerca las duras condiciones en las que trabajaban los mineros. El recorrido por las antiguas instalaciones y galerías ofrece una experiencia muy didáctica, donde se explican las herramientas, técnicas de extracción y la evolución de la actividad minera en el Priorat.
Este patrimonio industrial se ha convertido en un espacio museístico que ayuda a entender una parte menos conocida de la historia de la comarca de Tarragona, complementando a la perfección la imagen más habitual del Priorat ligada al vino y la naturaleza. Además, desde el entorno de Bellmunt se disfrutan también vistas interesantes del paisaje minero y de las montañas que rodean el municipio.
Escalada deportiva en las paredes de Siurana y Margalef
El Priorat cuanta también con algunos de los mejores enclaves de escalada deportiva de Europa. Las zonas de Margalef y Siurana se han consolidado como auténticos referentes internacionales, atrayendo cada año a escaladores de todo el mundo que buscan desafiar sus imponentes paredes de roca.
En Margalef es otro de los grandes epicentros de este deporte, famoso por sus conglomerados de roca y la enorme variedad de sectores disponibles. Aquí se pueden encontrar vías para todos los niveles, desde escaladores iniciándose hasta deportistas de élite, lo que lo convierte en un lugar muy completo y dinámico para la práctica de la escalada.
Por su parte, Siurana, la escalada se desarrolla sobre un entorno de gran belleza natural, con paredes que se elevan sobre el embalse y ofrecen vistas impresionantes del paisaje del Priorat. Sus vías son especialmente valoradas por la calidad de la roca y la dificultad técnica, lo que ha convertido a esta zona en un destino mítico dentro del mundo de la escalada deportiva.
Parque Natural de la Sierra de Montsant
El Parque Natural de la Sierra de Montsant es uno de los espacios naturales más importantes que ver en el Priorat y un auténtico referente para los amantes del senderismo, la escalada y la naturaleza en estado puro. Este macizo montañoso se caracteriza por sus imponentes riscos, formaciones rocosas y profundos barrancos que crean un paisaje espectacular y muy diverso.
A lo largo del parque se extiende una amplia red de senderos que permiten explorar la montaña a diferentes niveles de dificultad, pasando por ermitas, miradores naturales y zonas de gran valor geológico y paisajístico. Además de su riqueza natural, la Sierra de Montsant tiene también una fuerte carga histórica y espiritual, ya que durante siglos fue un lugar de refugio y meditación para eremitas y comunidades religiosas.
Uno de los grandes atractivos del parque es su reconocimiento como destino Starlight, gracias a la excelente calidad de su cielo nocturno. Esto convierte la zona en un lugar privilegiado para la observación de estrellas, lejos de la contaminación lumínica, ofreciendo una experiencia única para quienes buscan conectar con la naturaleza también de noche.
Miradores del Priorat, un abanico de posibilidades
Desde diferentes miradores, es posible obtener vistas panorámicas de viñedos en terrazas, sierras escarpadas y pueblos con encanto. Estos miradores permiten entender la relación entre el relieve, la tradición vinícola y la vida rural que define esta zona del interior de Tarragona.
Entre los más destacados se encuentra el mirador de Llaberia, con vistas abiertas hacia montañas y valles que muestran la parte más salvaje del entorno. También es imprescindible el mirador del Montsant, donde el paisaje rocoso y los acantilados ofrecen una panorámica impresionante del macizo. A ello se suma el mirador de la DO Montsant en Marçà, ideal para contemplar la extensión de los viñedos y la importancia del cultivo de la vid en la comarca.
Otro punto clave es el mirador de la DOQ Priorat en Torroja del Priorat, que permite apreciar de cerca el característico paisaje de llicorella, con sus viñas en pendiente que dan forma a uno de los territorios vinícolas más prestigiosos del mundo. Además, en la Sierra de Montsant existen también miradores astronómicos, pensados para disfrutar del cielo nocturno en un entorno de baja contaminación lumínica.
La ermita de Sant Pau, el mirador del Priorat en La Figuera
La ermita de Sant Pau, situada en el municipio de La Figuera, es uno de los miradores más espectaculares del Priorat. Su ubicación elevada convierte este punto en un auténtico balcón natural desde el que se domina una amplia panorámica de sierras, viñedos en terrazas y pequeños pueblos que salpican el territorio.
Desde la ermita se pueden contemplar algunos de los paisajes más representativos del Priorat, con la Sierra de Montsant como telón de fondo y una sucesión de colinas cubiertas de viñas que reflejan la tradición vinícola de la zona. Es un lugar ideal para detenerse, disfrutar del silencio y observar con calma la riqueza natural y agrícola del entorno.
Cueva ermita de Santa Llúcia, un tesoro oculto
La cueva ermita de Santa Llúcia, situada en las cercanías de La Bisbal de Montsant. Uno de sus elementos más llamativos es la cueva natural que alberga la ermita, donde brota una fuente de agua que durante siglos ha estado vinculada a tradiciones populares y creencias de carácter religioso. Este carácter sagrado del lugar ha hecho que, a lo largo del tiempo, haya sido punto de devoción y refugio espiritual para los habitantes de la zona.
Además de su valor religioso, la cueva ermita de Santa Llúcia conserva restos de ocupación prehistórica, lo que demuestra la importancia histórica del enclave desde tiempos muy antiguos. Además de conservar restos prehistóricos, durante la Guerra Civil fue utilizada como hospital de campaña.
Pantano de Siurana, naturaleza y turismo activo
El Pantano de Siurana es uno de los mejores lugares del Priorat para disfrutar de actividades acuáticas en un entorno natural privilegiado a los pies de la Sierra de Montsant y rodeado de montañas escarpadas, este embalse ofrece una estampa única donde el agua contrasta con el relieve rocoso característico de la comarca.
Sus aguas tranquilas lo convierten en un lugar perfecto para la práctica de deportes acuáticos como el kayak o el piragüismo, permitiendo recorrer el embalse mientras se disfrutan de vistas espectaculares de los acantilados y del paisaje mediterráneo que lo rodea. También es un espacio muy frecuentado para pasar el día en contacto con la naturaleza, relajarse junto al agua o simplemente contemplar el entorno en calma.
Enoturismo en la DOC Priorat y DO Montsant
El enoturismo es una de las experiencias imprescindibles que hacer en el Priorat, una comarca donde el vino no es solo un producto, sino una parte esencial del paisaje, la historia y la identidad local. Tanto en la Denominación de Origen Calificada Priorat como en la DO Montsant, la visita a bodegas se ha convertido en una de las actividades más completas para descubrir el territorio desde dentro, combinando catas, visitas guiadas y recorridos por viñedos en terrazas.
En la DOQ Priorat, los vinos destacan por su intensidad, complejidad y marcado carácter mineral, fruto de los suelos de pizarra conocidos como llicorella y de unas viñas cultivadas en fuertes pendientes. El paisaje agreste y la baja producción contribuyen a elaborar vinos muy concentrados y de gran prestigio internacional.
Por otro lado, la DO Montsant ofrece vinos con un perfil diferente, generalmente más frescos y afrutados, pero igualmente ligados al territorio y a la tradición vitivinícola de la zona. Aquí el relieve es algo más amable y la diversidad de suelos permite una mayor variedad de estilos.
La Ruta del Aceite, otra forma de saborear el Priorat
La Ruta del Aceite del Priorat invita a conocer la tradición olivarera de la comarca a través de cooperativas, molinos y productores locales. Es una forma de acercarse a uno de los tesoros de la cocina mediterránea. Se visitan ocho molinos y diferentes empresas que trabajan con productos de la tierra.
Si quieres saberlo todo sobre la elaboración del aceite de oliva en el Priorat, te recomendamos visitar el municipio de Cabacés, el destino perfecto para realizar oleoturismo. Existen experiencias para todos los gustos que te permitirán probar las variedades de aceite y conocer sus históricos molinos.
Fiestas destacadas en la comarca del Priorat
- Feria del Vino de Falset: Es una fecha clave para descubrir los vinos de la DOC Priorat y la DO Montsant. Cada primer fin de semana de mayo, reúne bodegas, catas y actividades pensadas para aficionados y profesionales del sector.
- La Encamisada de Falset: En enero tiene lugar la Fiesta de la Encamisada de Falset. En este evento, declarado Fiesta Tradicional de Interés Nacional, los participantes realizan desfiles con caballos, carros y trajes tradicionales. Como podrás imaginar, todos llevan camisa blanca.
- Fiesta de la vendimia a la antigua en Poboleda: En septiembre se da paso a la Fiesta de la Vendimia a la Antigua de Poboleda, que recupera cómo se hacía la vendimia antes de la modernización del campo. Durante la jornada se pueden ver carros, mulas, el pisado tradicional de la uva y otras escenas vinculadas al trabajo agrícola.
- Jornada gastronómica de la Truita amb suc en Ulldemolins: Ulldemolins celebra cada marzo una jornada gastronómica dedicada a la truita amb suc, uno de los platos más tradicionales de la comarca. La cita, ligada a las comidas de Cuaresma, reúne actividades durante todo el día, una comida popular y un concurso de tortillas.
Cómo llegar a la comarca del Priorat
La comarca del Priorat se encuentra en el interior de Tarragona y la forma más cómoda de llegar suele ser en coche. Desde Tarragona o Reus, uno de los accesos más habituales es por la N-420 en dirección a Falset, la capital comarcal. También es posible llegar en tren hasta Falset-Marçà desde ciudades como Tarragona o Barcelona.




















