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Las 7 Reservas de la Biosfera de León que tienes que descubrir

Casas Rurales en Castilla-La Mancha

Sabemos que León es una provincia llena de matices. Aquí, las grandes montañas se mezclan con valles, bosques, ríos y pueblos que conservan tradiciones y formas de vida ligadas al territorio. Una riqueza natural y cultural que ha traspasado fronteras: la UNESCO ha reconocido siete Reservas de la Biosfera en la provincia, que en conjunto ocupan alrededor del 17 % del territorio leonés.

Pero ¿qué significa exactamente que un lugar sea declarado Reserva de la Biosfera? Se trata de una figura vinculada al Programa sobre el Hombre y la Biosfera (MAB) de la UNESCO, creado para mejorar la relación entre las personas y su entorno. El objetivo es encontrar un equilibrio entre la conservación de los ecosistemas y la actividad humana, favoreciendo al mismo tiempo la investigación, la educación ambiental y el desarrollo sostenible.

En León, este reconocimiento se extiende por siete territorios muy diferentes entre sí: Picos de Europa, Los Ancares Leoneses, el Valle de Laciana, Babia, los Valles de Omaña y Luna, el Alto Bernesga y Los Argüellos. Juntos forman un extraordinario mosaico de paisajes: cumbres y valles, cascadas, ríos cristalinos, bosques, pastizales de montaña, pallozas y arquitectura tradicional. Son también territorios donde actividades como la ganadería y el pastoreo han contribuido durante generaciones a modelar y conservar el paisaje.

Casas Rurales en León

Picos de Europa, inmensidad y ríos cristalinos

En plena Cordillera Cantábrica se alza el Parque Nacional de los Picos de Europa, un paisaje de enormes cumbres, profundos desfiladeros, bosques y ríos de aguas cristalinas. Un territorio donde la montaña se muestra en toda su grandeza, con algunas cimas que superan los 2.600 metros de altitud. Entre ellas se encuentra Torrecerredo, con 2.648 metros, la cumbre más alta de los Picos de Europa.

Valle de Sajambre Picos de Europa

Desde 2003, este extraordinario espacio forma parte de la Red Mundial de Reservas de la Biosfera de la UNESCO. La Reserva de la Biosfera de Picos de Europa es un territorio compartido por Asturias, Cantabria y León, y en la vertiente leonesa comprende los municipios de Oseja de Sajambre y Posada de Valdeón. En total, la Reserva supera las 63.600 hectáreas y está estrechamente vinculada al Parque Nacional de los Picos de Europa.

El agua es uno de los grandes protagonistas de este paisaje. Los ríos Sella, Cares, Deva y Dobra han ido modelando durante miles de años la roca caliza, creando valles, gargantas y desfiladeros de enorme belleza. Entre ellos destaca la espectacular garganta del Cares, mientras que el Sella atraviesa el impresionante desfiladero de los Beyos.

Y para contemplar esta inmensidad desde las alturas, pocos lugares resultan tan especiales como el Mirador del Tombo, en el Valle de Valdeón. Situado en la carretera que une Cordiñanes con Caín, es un auténtico balcón sobre la montaña. Desde aquí se divisan el Valle de Valdeón, el Macizo Central de los Picos de Europa, la zona de Pambuches y el pueblo de Cordiñanes. Su característico rebeco de hierro se ha convertido, además, en una de las imágenes más reconocibles de este rincón leonés.

Pero los Picos de Europa no son solo roca y cumbres. La fauna encuentra aquí uno de sus grandes refugios, y durante una ruta es posible descubrir las huellas de corzos, ciervos, rebecos o, con mucha más suerte, del lobo. En sus cielos también pueden observarse grandes rapaces como el águila real y el buitre leonado.

Un territorio donde cada valle, cada río y cada cumbre recuerdan la fuerza de la naturaleza y donde la montaña leonesa se convierte en un paisaje para mirar, caminar y dejarse sorprender.

Un refugio detenido en el tiempo en los Ancares Leoneses

En la frontera con Galicia se abren paso los Ancares Leoneses. Hablamos de un área protegida que en 2006 fue declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO y se encuentra en el extremo occidental de León. Reinos de pizarra se abren paso en este paraíso natural que conserva bosques de tejos y castaños. Los castaños también tienen una presencia destacada, con ejemplares monumentales como El Campano de Villar de Acero o El Cantín de Villasumil.

Reserva de la Biosfera Ancares Leoneses

El origen de los Ancares se remonta a miles de años atrás. En Sésamo, dentro del municipio de Vega de Espinareda, encontramos el conjunto rupestre de Peña Piñera, con pinturas de la Edad del Bronce. El patrimonio arqueológico continúa con restos castreños, como los de Chano y Trascastro y con vestigios de época romana como la explotación aurífera de La Leitosa, en Paradaseca.

La Reserva de la Biosfera de los Ancares Leoneses comprende los municipios de Peranzanes, Candín, Vega de Espinareda y Villafranca del Bierzo. Estos pueblos parecen fundirse con las laderas y los valles. Porcarizas, Teixeira, Balouta, Suarbol y Burbia son algunos de los núcleos donde también se puede apreciar un carácter tradicional.

Aquí podemos descubrir las pallozas, viviendas asociadas a localidades como Campo del Agua, que fue declarado Bien de Interés Cultural como Conjunto Etnológico. A ello se suman oficios tradicionales relacionados con la molienda, la elaboración de pan artesanal, la confección de cestas o la siega. Por su parte, la Vega de Espinareda conserva el monasterio de San Andrés, mientras que Villafranca del Bierzo está vinculada al Camino de Santiago.

Y si quieres marcar fronteras, el Puerto de Ancares es uno de los puntos imprescindibles. Este paso de montaña comunica León con Galicia y permite contemplar desde las alturas este paisaje.

Rutas en bici, piragüismo y esquí en el Valle de Laciana

Los amantes del turismo activo encontrarán en el Valle de Laciana un increíble entorno natural. La Reserva de la Biosfera se extiende por el municipio de Villablino y sus 14 localidades. El Valle de Laciana fue declarado Reserva de la Biosfera en 2003. Todo el territorio está incluido en el Espacio Natural Alto Sil y cuenta con las figuras de Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) y Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA). En las zonas altas también encontramos importantes huellas de la acción de los antiguos glaciares, como las lagunas del Castro y la Tsagunona.

Valle de Laciana León

Durante décadas, la extracción de carbón fue el principal motor económico y transformó profundamente el paisaje. A comienzos del siglo XX el valle todavía tenía una economía basada principalmente en la ganadería y la agricultura. Sin embargo, la expansión de la minería y la construcción del ferrocarril hacia Ponferrada atrajeron trabajadores y provocaron un importante crecimiento demográfico.

Si algo sabemos de León es que, además de ser una tierra rica en naturaleza y patrimonio, es el lugar perfecto para realizar deportes y actividades al aire libre. El senderismo ocupa un lugar destacado, pero también hay posibilidades para el cicloturismo, el trail running y otras actividades vinculadas a la montaña. La Reserva cuenta incluso con una ruta Bike Minera y con un Trail Running Center.

Los pueblos del valle también merecen una visita. Lumajo, Robles de Laciana y Sosas de Laciana conservan ejemplos de arquitectura tradicional. También es recomendable conocer las antiguas brañas, espacios de pastos situados en las montañas. Si quieres profundizar en la naturaleza de la zona, no puedes irte sin visitar el Centro del Urogallo, situado en Caboalles de Arriba. También puedes acercarte a la Estación de Esquí de Leitariegos.

Babia

Todos hemos oído alguna vez la expresión “estar en Babia”, utilizada para referirse a alguien que está distraído o ausente. Sin embargo, hay quienes relacionan el origen de esta locución coloquial con los campos y montañas de Babia, en León.  Cuenta la leyenda que los Reyes de León acudían a Babia para alejarse de las obligaciones. De ahí habría surgido la expresión “el Rey está en Babia”, utilizada para indicar que el monarca estaba ausente.

Reserva de la Biosfera Babia León

Sea cierta o no esta historia, cuesta imaginar un lugar más apropiado para explicar una expresión relacionada con la desconexión. Los valles de Babia transmiten precisamente esa sensación de tranquilidad. Así, estos parajes fueron declarados Reserva de la Biosfera en 2004. La Reserva comprende los municipios de Cabrillanes y San Emiliano. Además, una parte importante de este territorio forma parte del Parque Natural de Babia y Luna.

Y sí, además de tener un paisaje de película, Babia alberga una interesante tradición popular. La trashumancia formaba parte de la cultura y de la vida cotidiana de la comarca. Los pastores recorrían los puertos de La Cueta, Torre, La Majúa y Torrestío conectando con distintos territorios. Por su parte, las localidades conservan construcciones relacionadas con la vida ganadera. Riolago, por ejemplo, destaca por sus casonas de piedra y por el Palacio de los Quiñones, una construcción de los siglos XVI y XVII. Entre los lugares que merece la pena conocer también está el Lago Chao.

Para quienes prefieren descubrir Babia caminando, existen diferentes itinerarios por sus valles y montañas. Entre las propuestas turísticas se encuentra la Senda de Fuentes del Sil, con salida desde La Cueta. También encontramos la Senda de las Naves del Panazal, que conecta San Emiliano y Villafeliz de Babia. Por otro lado, el embalse de Barrios de Luna, situado en el entorno de la Reserva y del Parque Natural de Babia y Luna, ofrece además un paisaje completamente diferente.

Valles de Omaña y Luna

Con más de 81.000 hectáreas y seis municipios, los Valles de Omaña y Luna se abren paso en la provincia de León. Desde 2005 estos parajes son Reserva de la Biosfera, una distinción que reconoce sus valores naturales y los recursos del territorio. La Reserva comprende Los Barrios de Luna, Murias de Paredes, Riello, Sena de Luna, Soto y Amío y Valdesamario.

Valles de Omaña y Luna León

El ser humano encontró cobijo en estas tierras leonesas desde la Edad del Bronce, tal como demuestra el Ídolo de Rodicol. Pero la historia no termina ahí. El territorio conserva huellas de diferentes épocas, desde asentamientos antiguos hasta construcciones medievales, como el Castillo de Benal. En el valle del río Luna se localizan también ocho puntos de interés geológico, entre ellos la serie del Paleozoico de Los Barrios de Luna, los restos de modelado glaciar de Arcos de Agua y Peña Cefera o el yacimiento del Carbonífero Continental de Valdesamario.

Pero Omaña y Luna también son lugares perfectos para disfrutar del turismo activo. Entre las rutas e itinerarios que puedes encontrar destacan propuestas como la ruta BTT por las Cuencas Mineras o diferentes recorridos por Portilla de Luna, Riello y Vega de Caballeros.

La Reserva de la Biosfera de los Valles de Omaña y Luna ofrece múltiples posibilidades a la hora de planificar una visita. Muestra de ello es La Casona de Murias de Paredes, ubicada en el antiguo Palacio de los Condes de Luna, del siglo XVIII. Actualmente funciona como Centro de Interpretación y recepción de visitantes de la Reserva. A ello se suma el embalse de Barrios de Luna, uno de los grandes paisajes del valle.

Alto Bernesga

La UNESCO reconoció en 2005 el valor del Alto Bernesga como Reserva de la Biosfera. Encuadrado en la Montaña Central de León, este territorio comprende los municipios de La Pola de Gordón y Villamanín. Sus más de 33.000 hectáreas forman un paisaje de montañas que históricamente ha funcionado como una de las grandes vías naturales de comunicación entre León y Asturias.

Alto Bernesga León

Durante siglos, estas montañas fueron recorridas por pastores, peregrinos, comerciantes, soldados y viajeros que necesitaban atravesar la Cordillera Cantábrica. La propia orografía convirtió este territorio en un auténtico cruce de caminos entre la Meseta y Asturias. Esta práctica dejó una red de caminos que todavía forman parte del paisaje, entre ellas las de Buiza, Aralla y Cármenes, pertenecientes a la Cañada Leonesa Occidental.

En estas tierras podemos encontrar hayedos, abedulares, robledales, encinares y sabinares, además de pastizales de alta montaña. El Faedo de Ciñera, por ejemplo, es uno de los espacios forestales más conocidos de la Reserva y alberga a Fagus, un haya monumental cuya edad se estima en más de 500 años.

También puedes acercarte al Centro de Visitantes de la Reserva de la Biosfera Alto Bernesga, situado en Geras de Gordón, donde se explican los principales recursos naturales, culturales y etnográficos del territorio. Otro espacio singular es el Centro de Interpretación del Clima de La Vid, dedicado a conocer las características climáticas de la zona.

Los aficionados al turismo activo también tienen diferentes alternativas. También se puede disfrutar de actividades náuticas en el embalse de Casares, además de la posibilidad de practicar esquí en la cercana estación de Valgrande-Pajares. Y si quieres descubrir el Alto Bernesga siguiendo sus antiguas vías de comunicación, puedes recorrer tramos de la Ruta de San Salvador, del Camino Olvidado o de los viejos caminos ganaderos.

Los Argüellos, parada imprescindible para conocer la Cueva de Valporquero

En León también existen lugares con siglos de historia, paisajes espectaculares y rutas de senderismo. Estamos hablando de Los Argüellos, una Reserva de la Biosfera reconocida por la UNESCO en 2005. Se encuadra en los municipios leoneses de Cármenes, Valdelugueros y Vegacervera, en el norte de la provincia y junto al límite con Asturias.

Lugueros Los Arguellos León

El río Torío atraviesa las espectaculares Hoces de Vegacervera, donde ha excavado un estrecho cañón de aproximadamente 500 metros de profundidad. Por otro lado, los amantes de la espeleología pueden visitar las cuevas de Valporquero, Llamazares o Barredo. Si quieres recorrer este territorio a pie, existen diferentes itinerarios balizados. La ruta de Valporquero a Valle y Coladilla, la del Pico del Gallo y la de Ubierzo a Sancenas permiten descubrir algunos de los paisajes más representativos de la Reserva.

Los Argüellos constituyen un territorio importante para el oso pardo. En las montañas aparecen además especies características de la Cordillera Cantábrica como la perdiz pardilla y la liebre de piornal. A ello se suma una importante presencia de aves rapaces y una extraordinaria diversidad de murciélagos.

En Los Argüellos existen vestigios de ocupación humana desde el Neolítico, como los relacionados con la Cueva de Bueyes, en Cármenes. También se conservan restos de antiguos castros y numerosas huellas de la época romana. Precisamente de época romana proceden las calzadas y puentes vinculados al antiguo territorio de Arbolio. En Valdelugueros se conserva la huella de la antigua calzada de la Vegarada.

Por otro lado, si hablamos de sentarnos a la mesa hay que hacer una mención especial a la cecina de chivo, uno de los productos más característicos de Vegacervera. Se trata de una elaboración vinculada a la tradición ganadera de la montaña leonesa. Su importancia es tal que cada año se celebra en Vegacervera la Feria de la Cecina de Chivo, durante el segundo fin de semana de noviembre.

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