Vacaciones en la ciudad y ¿turismo rural?

 

Los cambios de hábitos, la crisis económica o la falta de coincidencia de los días de vacaciones en las familias, a veces impiden que podamos viajar en periodo estival.

Pero un mes de agosto en la ciudad no tiene por qué significar ruta cultural por los museos (aunque sea una opción muy apetecible) por increíble que parezca podemos planear nuestras actividades de turismo rural entre asfalto y semáforos.

En Madrid se pueden practicar muchas actividades relacionadas con la naturaleza sin desplazarse a la sierra o peregrinar hasta Aranjuez. Sin acudir al Retiro ni a la Casa de Campo. Aquí, algunas sugerencias para salir de la ciudad sin dar un paso:

Jornada de baño y pesca

En el río Manzanares. Desciende del mismo Tajo y el Jarama es su ascendente. La última remodelación de su curso en la capital ha dejado habilitadas zonas para la pesca y el baño ¿por qué no? A un pasito de la M-30, junto al puente de la Reina Victoria.

Un paseo por el bosque

En el Real Jardín Botánico de Madrid. Es uno de los grandes desconocidos por los madrileños. Durante todo el año se organizan talleres y actividades relacionados con la naturaleza y el arte. En el año internacional de los bosques frente al Museo del Prado se puede hacer un recorrido por las especies más sorprendentes de todo el mundo. Muy cerca de la estación de Atocha.

El antiguo Egipto en el Parque del Oeste

El templo de Debod es uno de los emblemas del Parque del Oeste junto a su popular Rosaleda, donde se celebra anualmente un concurso internacional de rosas. Junto a la Plaza de España fue diseñado a principios del siglo XX como lugar de paseo y descanso por encargo del alcalde Alberto Aguilera.

Un pasillo verde a 8 km del centro

El Monte del Pardo cuenta con una extensión de 20.000 hectáreas, forma parte del Patrimonio Nacional y perderse entre sus bosques de alcornoques, fresnos y encinas puede ser una buena opción para practicar senderismo. Parte de la ciudad de Madrid –Puerta de Hierro– y conecta al norte con la Sierra de Guadarrama.

La tortilla, a la Pradera de San Isidro

Todo un clásico. Pero también un ejemplo de cómo pasar un día de campo en plena urbe. Un pic-nic de lo más castizo. Desde Vía Carpetana hasta el Paseo 15 de Mayo, en el barrio de Carabanchel discurre a la vera del Manzanares y ha sido retratado por Francisco de Goya; una ubicación de lujo.

Y si todo esto no te convence, un billete de tren y estás en La Cabrera, la Sierra de Guadarrama, Robledo de Chavela, Buitrago de Lozoya, el Hayedo de Montejo, la Sierra del Rincón, Pedrezuela… playas de agua dulce y montañas de verdad. 😉

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