
Dentro de la comunidad extremeña, situada al noroeste de la provincia de Cáceres, se encuentra la comarca de Sierra de Gata, lindando al norte con la provincia de Salamanca y al Oeste con la Reserva Natural de la Serra da Malcata, un espacio protegido perteneciente al vecino país portugués.
La Sierra de Gata, es un lugar de gran belleza y, en parte, podríamos decir que todavía por descubrir, estando considerada una de las zonas naturales más vírgenes de nuestro país. Esto ha hecho que en los últimos años el turismo experimentara en esta comarca un gran auge y crecimiento, habiéndose convertido el turismo rural en un verdadero motor de la economía de esta zona.
La comarca de la Sierra de Gata está atravesada por varios ríos, siendo los más importantes el río Arrago y el río Erjas, y su riqueza natural es excepcional. Está formada de hecho por un conjunto de pequeños espacios protegidos, de gran valor ecológico, como la Reserva Ornitológica del Embalse de Borbollón, una zona llena de dehesas de encinas, en la que, en el centro del pantano, hay un islote que se ha convertido en un espacio en el que hibernan y anidan una gran cantidad de especies de aves.
Otros lugares de importancia medioambiental son la Reserva del Buitre Negro, que se encuentra en el Valle del Árrago, o la Reserva Biológica de Sierra de Gata. Cabe destacar asimismo la Reserva Paisajística del monte Jálama, una cima de 1492 metros de altura situada entre la comunidad extremeña y la comunidad castellano leonesa, con unas fantásticas vistas de la comarca, y junto a la cual encontramos otros parajes como las Cabezas de la Cervigona, por donde bajan las aguas del arroyo del mismo nombre formando una espectacular cascada de 50 metros de altura.
Además de la gran riqueza de fauna y flora que tiene la comarca, hay que destacar que es un enclave muy interesante desde el punto de vista micológico, ya que en él crecen una gran cantidad de setas de diferentes especies.
En Sierra de Gata se engloban municipios algunos de los cuales tienen una gran riqueza en cuanto a su patrimonio arquitectónico, y que es interesante visitar, como por ejemplo la localidad de Acebo, junto al monte Jálama y el monte Teso Porras, con bellos espacios como las piscinas naturales de Jevero y Carreciá, y con un importante patrimonio, entre el que destaca su Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles del siglo XVI, la Sinagoga judía, la Ermita del Cristo o el barrio judío que hay en el municipio.
En cuanto a la gastronomía de la comarca es típica la ensalada de naranjas, así como las patatas rellenas. Elaboran además muchos productos artesanos, como la miel. Abundan los platos con setas, siendo el protagonista también de muchas de sus recetas el cabrito.
Hay que destacar asimismo los quesos, los embutidos, el vino de Pitarra y los aguardientes.