
Situada en el centro de la provincia de Málaga, en la comunidad andaluza, encontramos la bella comarca de Sierra de las Nieves. Dentro de ella se ubican 9 municipios. y está declarada Reserva de la Biosfera por parte de la Unesco.
Se trata de un territorio montañoso, lleno de barrancos y cortantes muy bruscos, aunque también con abundancia de valles y ríos, la mayor parte del cual está declarado Parque Natural. En las cumbres que rodean esta zona se conservaban antaño en los “neveros” la nieve que se acumulaba durante el invierno, para ser repartida, cuando llegaba el verano, entre la población, con el fin de que pudieran refrescar y conservar los alimentos. Esto es lo que dió nombre a la comarca.
Se trata de un entorno ideal para la práctica del turismo rural, con una excelente infraestructura en cuanto a alojamientos. Dentro del parque, los aficionados al senderismo encontrarán una gran abundancia de senderos y caminos, y aquéllos a quienes les guste el montañismo podrán subir alguna de las cimas de la comarca, como el Pico Torrecillas, que, con sus casi 1920 metros de altitud es el de mayor altura de esta Sierra.
El parque tiene un gran valor medioambiental, contando dentro de su vegetación con especies que podríamos calificar casi de únicas en el mundo, como el pinsapo, uno de los cuales en concreto está declarado Monumento Natural. También debemos destacar el árbol conocido como Castaño Santo, un ejemplar perteneciente a dicha especie que tiene más de 1000 años de vida.
También la fauna es de una gran riqueza, y en estos parajes, con un poco de suerte, podremos ver ejemplares de animales como la cabra montés, la nutria o el águila real.
Podemos pasar un día agradable en el Área Recreativa de Los Quejigales, situada en pleno corazón del parque, y donde encontraremos diversas instalaciones como leña, hogares de cocina, fuentes, mesas y sillas.
Los aficionados a los rincones con encanto y a las plantas deben acercarse hasta el llamado Valle del Río Grande, un afluente éste del Guadalhorce, una zona en la que encontraremos una vegetación muy variada, propia de las riberas, como olmos, sauces o álamos blancos, y donde veremos en sus aguas especies de ánades reales, garzas o cormoranes, entre otras.
Son muy atractivas las poblaciones que se encuentran dentro de este espacio natural, como Guaro, un típico pueblo andaluz con un gran encanto, de calles blancas y balcones llenos de vistosas flores, y en el cual podremos admirar su legado artístico, de una riqueza considerable teniendo en cuenta que se trata de un pequeño municipio que no llega a los 2300 habitantes. En él podremos ver su Parroquia del siglo XVI consagrada a San Miguel Arcángel, sus Ermitas, la de San Isidro y la del Santuario de la Cruz del Puerto o su Fuente de San Isidro. Es interesante también visitar el Centro Cultural de Al Andaluz que se halla ubicado en el pueblo, así como el Auditorio de la Luna Mora, un teatro al aire libre situado encima de un mirador natural.